El Gobierno brasileño identificó supuestas irregularidades en los pagos a 1,1 millones de beneficiarios del Bolsa Familia, el subsidio con que ayuda a los más pobres, y determinó que se suspendan los traspasos a 469.000 de los inscritos en el programa, informaron hoy fuentes oficiales.
Los otros 654.000 beneficiarios de los que se sospecha que reciben la ayuda irregularmente fueron convocados para que ofrezcan explicaciones sobre las inconsistencias, informó el ministro de Desarrollo Social, Osmar Terra, en una rueda de prensa.
Los pagos para estos últimos también estarán suspendidos por lo menos hasta que demuestren que merecen recibir la ayuda.
Las irregularidades fueron detectadas en una inspección de la situación de los 13,9 millones de pobres que reciben el subsidio y en la que se constató que muchos tienen una renta superior a la que declaraban.
El total de los contratos bajo sospecha equivale al 8 % de los beneficiarios del programa creado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2003 y que es considerado como uno de las iniciativas más exitosas de combate a la pobreza en el mundo.
Terra aseguró que la suspensión de la ayuda a las personas que supuestamente no la necesitan le permitirá al Estado ahorrar cerca de 2.400 millones de reales (unos 750 millones de dólares) al año.
La medida forma parte del ajuste anunciado por el presidente brasileño, Michel Temer, para sanear las cuentas públicas del país y hacer frente al déficit fiscal récord de este año.
Temer, que sustituyó en agosto pasado a la destituida presidenta Dilma Rousseff, ahijada política de Lula, ha sido acusado por la oposición de poner en marcha un proyecto para desmontar todos los programas sociales que habían sido impulsados por el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).
De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Social, tan solo fueron suspendidas las ayudas de las personas de las que se constató que recibían una renta mensual per cápita de más de 170,00 reales (unos 53,1 dólares).
El Bolsa Familia define las familias pobres como las que reciben una renta mensual per cápita de hasta 170,00 reales y las de extrema pobreza como las que reciben menos de 85,00 reales (unos 25,7 dólares).
Esta familias reciben una ayuda mensual a cambio de comprometerse a mantener a sus hijos matriculados en la escuela y con su vacunas al día.
El Gobierno ya había suspendido el pago del subsidio a cerca de 13.000 beneficiarios que, pese a declararse como pobres, hicieron donaciones a candidatos que disputaron las elecciones municipales de octubre pasado.
EFE










