Durante años, Donald Trump convirtió las aparentes siestas públicas de Joe Biden en una de sus armas políticas favoritas. El republicano popularizó el apodo de “Sleepy Joe” para cuestionar la energía y capacidad del entonces presidente demócrata, sin embargo, en un giro repentino, ahora es Trump quien enfrenta burlas por aparecer reiteradamente con los ojos cerrados durante actos oficiales.
Redacción El Político
El episodio más reciente ocurrió el 4 de junio en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Mientras el administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin, ofrecía declaraciones a la prensa, las cámaras captaron a Trump recostado en su silla con los ojos cerrados durante unos minutos.
«Trump está inconsciente en la Oficina Oval en este momento», escribió el comentarista Harry Sisson en X.
💤🥱 ¿Donald Trump se queda dormido durante reunión de gabinete en el Despecho Oval?
Un video grabado durante una reunión del gabinete en la Casa Blanca evidenció a Trump con los ojos cerrados mientras su equipo hablaba ante los medios. pic.twitter.com/SFCdexRS5E
— EL POLÍTICO (@Elpoliticonews) June 5, 2026
De “Sleepy Joe” a “Sleepy Trump”
Biden fue fotografiado en varias ocasiones con los ojos cerrados durante reuniones internacionales, cumbres y ceremonias oficiales, algo que sus adversarios utilizaron para cuestionar su estado físico.
De hecho, el mismo Trump se burló de Biden por no poder estar despierto en las diferentes actividades.
Ahora, algunos detractores del presidente republicano han comenzado a llamarlo “Sleepy Trump”, una referencia directa al apodo que él mismo popularizó contra Biden.
Y es que el episodio del presidente estadounidense en el Despacho Oval no ha sido el único momento donde se le ha vista tomar la siesta.
En abril de 2025, durante el funeral del papa Francisco, diversos señalaron que Trump parecía quedarse dormido durante la ceremonia. Algo que generó críticas por tratarse de un acto solemne y de relevancia mundial.

Semanas después, en la gira por Arabia Saudita, el presidente volvió a ser captado con los ojos cerrados mientras se anunciaba un importante acuerdo bilateral en Oriente Medio.
Las cámaras también registraron escenas similares en la Cumbre de Energía e Innovación de Pensilvania, en un debate relacionado con Antifa y en una conferencia de prensa sobre medicamentos contra la obesidad celebrada en la Casa Blanca.
A finales de 2025, Trump volvió a ser objeto de críticas por adormilarse mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, lo respaldaba como líder internacional y, posteriormente, durante la firma de acuerdos con los mandatarios de Ruanda y la República Democrática del Congo.
Trump is fighting for his life to stay awake during this roundtable event pic.twitter.com/IC9446Tlfq
— Aaron Rupar (@atrupar) July 15, 2025
Las siestas de Trump llegaron al Congreso
La controversia de las siestas del presidente llegó al Congreso. El miércoles 3 de junio, el secretario de Estado compareció ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
En ese momento, el representante demócrata de California, Ted Lieu, le preguntó al funcionario sobre si Trump solía quedarse dormido. Rubio negó haber visto al presidente tomar siestas en reuniones y aseguró que suele descansar muy pocas horas debido a su intensa agenda.
No obstante, y a fin de sustentar lo que decía, el representante demócrata mostró un video donde Trump se adormiló mientras Rubio estaba hablando. Cuando el secretario de Estado trató de defenderlo, Liu lo tildó de mentiroso.
oh my goodness — Ted Lieu played Rubio a video of Trump sleeping while Rubio tried to talk to him during a cabinet meeting. Then this exchange happened:
RUBIO: I’ve never seen him fall asleep
LIEU: I’m gonna show you a video that shows you just lied to Congress
*plays… pic.twitter.com/yccC9GcYoq
— Aaron Rupar (@atrupar) June 3, 2026
Para el presidente, estas situaciones no tienen mayor importancia. En una ocasión comentó que algunas reuniones de su gabinete eran “bastante aburridas” y bromeó diciendo que cerraba los ojos porque quería marcharse de allí.
Esto generó alarmas y muchos alegaron que el presidente podría estar atravesando dificultades médicas. Pero, en una entrevista con The Wall Street Journal, el republicano enfatizó que su salud es “perfecta” y que cerrar los ojos le resulta “muy relajante”.









