El resultado electoral no ha restado ni un ápice de convencimiento. En la sede de Ciudadanos, donde Albert Rivera recibe a ABC tras aprobar su Ejecutiva que se abstendrá en la investidura de Mariano Rajoy, nada parece temporal. Al contrario, hay planes de expansión para ir poco a poco ocupando todo un edificio de la madrileña calle Alcalá, con una vista privilegiada de la capital. Desde ahí vislumbra una estrategia que no contempla votar «sí» a Mariano Rajoy y que pide al PSOE que imite la decisión de Ciudadanos de abstenerse para que comience la legislatura.
Si Rajoy no es presidente, ¿hay alternativa a las terceras elecciones?
Ahora mismo no. Nosotros queríamos un Gobierno a tres con PSOE, PP y Ciudadanos para afrontar todas las reformas que España necesita, incluso la constitucional, pero ya hemos visto que ni el PSOE ni el PP están por la labor de poner un candidato de consenso, con lo cual solo queda un plan B: un gobierno en minoría del partido que ha ganado las elecciones. Siendo muy prácticos, o eso o el plan C que nadie quiere, terceras elecciones.
¿El inmovilista a día de hoy es por tanto Pedro Sánchez?
Todo el mundo se tiene que mover en algo. Nosotros hemos hecho un ejercicio que creo que los españoles han agradecido. Ahora le toca al PSOE pensar qué tiene que hacer para esa abstención, pero también al PP. Si Rajoy quiere gobernar tiene todo el sentido del mundo que se siente con el PSOE a ver qué quiere. Hay que buscar ese mínimo común denominador que permita que haya un Gobierno, que asuma que no tiene mayoría y que hay que negociar. Y si el PSOE quiere liderar la oposición es legítimo. Si el PP y el PSOE siguen dándose la espalda, estamos bloqueados.
¿Entenderá su votante un cambio de rumbo que se hace sin exigir medidas a cambio?
Mis votantes sabían que no apoyaríamos a Rajoy y no le vamos a apoyar. Y les dije que no entraríamos en un Gobierno con Rajoy y no vamos a entrar. Pero también dijimos que no íbamos a forzar unas terceras elecciones. Estamos ante una abstención para que España se ponga en marcha. No es una condición, ni un acuerdo, ni un pacto.
Hay una vía para que el PSOE se abstenga: que Ciudadanos vote sí.
No tiene sentido condicionar el voto del PSOE al de Ciudadanos, ellos tienen que abstenerse igualmente. Eso es una excusa del PSOE para no mojarse. Cuando no te mueves puedes bloquear el país. El PSOE sacó adelante un intento de Gobierno con 130 escaños y ahora les he escuchado decir que 137 no son suficientes. Oiga, son siete más. No vale aplicar varas distintas. El PSOE tiene que reflexionar si sus votantes y los españoles quieren forzar unas terceras elecciones o si quieren una abstención en segunda vuelta. Si quieren pedir algo a cambio es legítimo.
137 y 130 son cifras parecidas, pero 170 ya es otra cosa. Hemos tenido gobiernos con menos apoyos. Esa es la importancia política de su «sí» al PP.
Da igual porque tampoco son 176. Al final aquí lo que hay es la necesidad de que tres partidos políticos tengan algún tipo de acuerdo. Con dos partidos no basta.
Leer entrevista completa en ABC










