El grupo de hackers conocido como Handala, al que las autoridades de Estados Unidos han vinculado con estructuras de inteligencia iraníes, ha vuelto a generar inquietud luego de que supuestamente irrumpieran en los sistemas de vigilancia de los estadios asignados para los juegos del Mundial de la FIFA 2026.
Redacción El Político
De acuerdo con los reportes citados por CBS News, el grupo reconoció haber accedido a información captada por drones de vigilancia operados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), desplegados en las zonas cercanas a los estadios donde se desarrollarán los diferentes juegos de la Copa del Mundo.
Según su versión, estos sistemas habrían registrado imágenes, movimientos de personas y datos obtenidos mediante herramientas de reconocimiento facial y lectura automática de placas vehiculares.
Asimismo, detallaron que tuvieron acceso a grandes volúmenes de información que fue recopilada durante meses de operaciones previas al torneo. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido respaldadas por autoridades oficiales.
BREAKING 🚨: The ongoing FIFA World Cup 2026 has reportedly been mentioned in connection with cyber threat claims from a group identifying itself as “Handala,” which alleges it has compromised FBI drone systems and issued warnings related to the tournament.
In response, the… pic.twitter.com/i1Rj0PiwZi
— viralmoment (@viralXmoment) June 12, 2026
¿Amenazas a las selecciones?
Además de las supuestas intrusiones digitales, Handala habría emitido advertencias dirigidas a algunas selecciones participantes del Mundial.
En dichos mensajes, el grupo sugiere que ciertas delegaciones deberían reforzar sus protocolos de seguridad ante la posible presencia de drones FPV, dispositivos no tripulados que han sido utilizados en diversos conflictos por su capacidad de maniobra remota y precisión.
«Será mejor que refuercen la seguridad de su Mundial, algunos de esos equipos no nos gustan nada. No lo olviden: los drones FPV están por todas partes y nunca se sabe cuándo uno puede acabar justo en el autobús de su equipo», dijo Handala en el informe divulgado por CBS.
Pese a la gravedad de las afirmaciones, expertos en ciberseguridad han puesto en duda parte del material difundido por el grupo.
La organización de monitoreo SITE Intelligence Group, especializada en analizar amenazas extremistas en línea, señaló que uno de los videos presentados como prueba de la supuesta intrusión no correspondería a un hackeo reciente.
Según su análisis, las imágenes fueron originalmente producidas en diciembre de 2024 por una empresa tecnológica estadounidense con fines promocionales, relacionadas con herramientas de monitoreo usadas en situaciones de emergencia y desastres naturales.
Esto ha alimentado la sospecha de que parte de la narrativa del grupo podría estar basada en material reutilizado o sacado de contexto.

Un historial de ataques atribuidos
Handala no es un nombre nuevo en los reportes de ciberseguridad. En los últimos meses, el grupo ha sido vinculado a varias operaciones digitales de alto impacto. Entre ellas, se le atribuye la filtración de correos electrónicos del director del FBI, Kash Patel, así como la difusión de material personal y documentos internos.
También ha reclamado responsabilidad por ataques contra empresas de servicios públicos, como el caso de California Water Service, donde se habrían filtrado grandes volúmenes de datos internos y registros de clientes.
Las autoridades estadounidenses han relacionado a Handala con campañas de robo de información, uso de software malicioso y operaciones de influencia digital orientadas a generar presión mediática y desestabilización informativa.
A pesar de que no existen mayores detalles sobre el supuesto incidente, el FBI mantiene una amplia vigilancia a fin de evitar riesgos durante los torneos.
A su vez, estarían evaluando reforzar los sistemas de protección digital en infraestructuras críticas vinculadas a la organización del torneo, la seguridad de los estadios y el manejo de datos de asistentes y delegaciones.
Según varios medios locales, el Departamento de Estado de EE. UU. ofrece hasta los 10 millones de dólares para aquellas personas que puedan ofrecer información que conduzca a la identificación o arresto de grupos de hackers respaldados por gobiernos extranjeros.










