El Mundial 2026 es uno de los más polémicos torneos que ha tenido la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Y es que recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que habló con el presidente de la federación, Gianni Infantino, para revisar la expulsión del delantero Folarin Balogun.
Redacción El Político
La polémica no fue solo por la revisión, sino porque la FIFA anunció el domingo 5 de julio, que Balogun está habilitado para disputar el partido de octavos de final frente a Bélgica. Esto, a pesar de que el jugador recibió una tarjeta roja en el enfrentamiento contra Bosnia-Herzegovina.
El delantero quedó expulsado tras la victoria de Estados Unidos por 2-0 en los dieciseisavos de final, una sanción que normalmente implica la suspensión automática para el siguiente compromiso. Sin embargo, la FIFA decidió retirar ese castigo tras revisar el caso.
Antes de que el presidente Trump reconociera que conversó con Infantino sobre la tarjeta roja a Balogun, el malestar no tardó en llegar. La misma Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) se pronunció y tildó el asunto como un «cruce de línea». En pocas palabras, una violación descarada de las reglas establecidas.
This is probably the biggest scandal in World Cup history.
USA striker Folarin Balogun committed this outrageous foul against Bosnia and was shown a straight red card… but here’s where it gets crazy.
The White House publicly contacted FIFA and the tournament organizers, asking… pic.twitter.com/i236kroQtl
— Appie Culé (@appiecule) July 5, 2026
Trump reconoce que habló con el presidente de la FIFA
Es la primera vez, desde 1962, en que la FIFA elimina una suspensión derivada de una tarjeta roja durante una Copa del Mundo. Por tal razón, la inquietud de cómo se llegó a esa decisión no se detuvo y muchos comenzaron a hacerse preguntas.
Las respuestas llegaron cuando el presidente Donald Trump confirmó que sí se comunicó con Gianni Infantino para expresar su desacuerdo con la expulsión de Balogun. El mandatario explicó que solicitó que la acción fuera revisada porque, a su juicio, el delantero no había cometido una falta merecedora de una tarjeta roja.
Según sus declaraciones, la jugada fue simplemente un choque entre dos futbolistas que disputaban el balón y no una agresión intencional. Sin embargo, el presidente norteamericano destacó que no intervino en la decisión.
“No le dije a nadie lo que tenía que hacer. No puedo decirle a nadie lo que tiene que hacer. No creo que la decisión la tomara una sola persona; creo que fue un comité, y tomaron la decisión correcta. Primero, porque no era falta y segundo, porque la gente quiere ver un partido con los mejores jugadores sobre el campo”, apuntó Trump.
Teóricamente ningún gobierno ni figura con poder puede influir o tratar de cambiar las reglas de la FIFA. Pero la decisión sobre Folarin Balogun dejó mucho que pensar.
Además de esto, el presidente también aprovechó para cuestionar el trabajo del árbitro encargado del encuentro. Afirmó que la verdadera discusión debía centrarse en la decisión arbitral y no únicamente en la tarjeta roja.
Incluso comentó que desconocía completamente cómo funcionaba el sistema de tarjetas rojas hasta que le explicaron que una expulsión podía dejar fuera a un jugador para el siguiente partido, situación que calificó como exagerada en este caso.
🇺🇸 | ¡POLÉMICA! Donald Trump, presidente de Estados Unidos, admitió haber llamado a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para que quitara la sanción de un partido al futbolista estadounidense, Folarin Balogun para que pudiera jugar los octavos de final del Mundial. pic.twitter.com/8ql6B5wLkO
— EL POLÍTICO (@Elpoliticonews) July 6, 2026
Gianni Infantino se defiende tras quitar sanción a Balogun
Ante la controversia, Gianni Infantino decidió pronunciarse para explicar cómo ocurrió la conversación con el presidente Donald Trump.
El dirigente confirmó que recibió la llamada de Trump, aunque aseguró que mantiene conversaciones frecuentes con numerosos jefes de Estado, representantes gubernamentales y otras personas relacionadas con el fútbol internacional.
Según el presidente de la FIFA, durante esa conversación, le explicó a Trump que el caso de Balogun estaba siendo analizado por los órganos judiciales independientes de la federación y afirmó que él desconocía cuál sería la resolución definitiva hasta que esta fue anunciada.
Asimismo, insistió en que las decisiones disciplinarias corresponden a instancias autónomas dentro de la organización y pidió que se respetara la independencia de esos organismos. No obstante, estas explicaciones no lograron disipar las sospechas de quienes consideran que la llamada presidencial pudo haber ejercido presión sobre el proceso.
La UEFA, presidida por Aleksander Ceferin, destacó que suspender la aplicación automática del castigo por una tarjeta roja «cruza una línea roja» y advirtió que el fútbol depende del respeto a reglas claras para garantizar la igualdad de condiciones entre todos los participantes.
La organización recordó que las normas existen precisamente para proteger la transparencia y la justicia deportiva, señalando que, aunque algunas reglas pueden estar sujetas a interpretación, en este caso el reglamento parecía suficientemente claro.
La Federación Belga de Fútbol también reaccionó y solicitó explicaciones a la FIFA sobre el procedimiento utilizado para quitar la sanción a Folarin Balogun. Por su parte, la federación respondió y dijo que la solicitud no cumplió con los requisitos para presentar una apelación.
A pesar de que dijeron que buscarían impugnar la medida, la FIFA declaró inadmisible la iniciativa ya que Bélgica no forma parte directa del procedimiento disciplinario y, por tanto, no tiene legitimidad para recurrir la resolución.
In 2017, Gianni Infantino was under investigation by FIFA’s ethics committee for more than one separate alleged instance of malpractice when he organised the sudden removal of the body’s chairmen and members, who were blindsided.
Working on “hundreds of cases” of potential… https://t.co/SNqadhnzbJ
— Melissa Reddy (@MelissaReddy_) July 6, 2026
La amistad entre Trump e Infantino
Gran parte de la controversia gira alrededor de la conocida cercanía entre Donald Trump y Gianni Infantino.
Ambos han coincidido en numerosos actos públicos relacionados con el deporte y mantienen una relación cordial desde hace varios años. Precisamente esa amistad ha alimentado las sospechas de quienes creen que Estados Unidos pudo haber recibido un trato preferencial.
A esto se le suma que curiosamente el conjunto estadounidense es el único país anfitrión que continúa con vida en el torneo tras las eliminaciones de Canadá y México, lo que incrementa el interés deportivo y comercial por mantener a su principal figura disponible para los partidos decisivos.
Aunque no existe evidencia pública de que la llamada presidencial modificara directamente el resultado del proceso disciplinario, para muchos el simple hecho de que se produjera esa conversación ya representa un problema de percepción institucional.










