Un agente de la Policía Estatal de Arkansas dimitió luego de que su esposa revelara ante un tribunal, que el oficial le envió una serie de mensajes con contenido xenófobo, racista, sexista y homófobo.
Redacción El Político
El incidente salió a la luz en medio del proceso de divorcio del ahora exagente Michael Austin Kennedy y su esposa Alana Delaney Kennedy. Quienes además mantienen una disputa por la custodia de sus dos hijos.
La publicación de las conversaciones provocó una rápida reacción pública y terminó con la salida del oficial de la institución policial.
Insultos contra hispanos y comparaciones de negros con animales
Según los documentos presentados ante un tribunal de Arkansas y obtenidos de forma exclusiva por KATV, Alana Kennedy adjuntó decenas de capturas de pantalla de mensajes de texto que recibió de su esposo.
En esas conversaciones aparecían insultos raciales, comentarios despectivos hacia distintos grupos étnicos y expresiones ofensivas contra mujeres, personas de la comunidad LGBTQ+, inmigrantes hispanos y afrodescendientes.
Las capturas de los mensajes de texto revelaron que Kennedy posó junto a un inmigrantes detenido durante un operativo policial. En medio del proceso, el exagente le hizo comentarios xenófobos al sujeto, específicamente relacionados con la comunidad hispana.
Asimismo y en otra serie de mensajes, hizo comparaciones despectivas de personas negras con animales, así como comentarios en los que propone prohibir la celebración del Ramadán en Arkansas.
Entre las conversaciones difundidas también figuró un texto donde el exoficial cuestionó el derecho al voto de las mujeres.

“Temo que envenene a mis hijos con sus ideas”
Alana afirmó ante el tribunal que solicitó la custodia de sus hijos porque teme que Michael Austin “sea un supremacista blanco” y quiera “envenenar” la mente de los niños con sus ideas retrógradas.
Asimismo, mencionó que no desea que sus hijos crezcan expuestos a actitudes de odio y prejuicio.
Como parte de las solicitudes del proceso de custodia, pidió que Michael participe en programas de formación relacionados con la crianza y el respeto hacia otras personas.
Tras la difusión de las pruebas, el exoficial de policía respondió a los señalamientos mediante un escrito presentado por sus abogados.

En el documento reconoció haber utilizado un lenguaje ofensivo e inapropiado en las conversaciones que forman parte del expediente. Según su defensa, el exagente aceptó la responsabilidad por sus palabras y afirmó sentirse avergonzado por el contenido de los mensajes.
“Nuestro representado asumió toda la responsabilidad de lo que implica la situación y lamentó profundamente el lenguaje ofensivo e inaceptable utilizado en las comunicaciones pasadas a las que se hace referencia”, se lee en un escrito presentado por la defensa.
Los juristas de Michael indicaron que las expresiones del exagente no representan sus valores actuales y que sin duda está apenado con todos los involucrados.
Pese a este reconocimiento, la Policía Estatal de Arkansas notificó que Michael ya no presta servicios en su oficina desde el pasado 19 de mayo.










