El nombre del presidente Donald Trump dejará de aparecer en el histórico Kennedy Center, uno de los principales espacios culturales de Estados Unidos. Esto luego de que una orden judicial obligara a la institución a revertir los cambios impulsados por la actual junta directiva.
Redacción El Político
La decisión representa un revés en los intentos del mandatario de dejar su sello en una de las instituciones culturales más emblemáticas de Washington.
De acuerdo con un memorándum internos difundido por The Washington Post, el director jurídico del Kennedy Center instruyó al personal a retirar toda referencia del mandatario antes del 12 de junio.
Es decir que, las firmas en el correo electrónico, documentos oficiales, material promocional, formularios, señalización física y contenido digital debe ser ajustado antes de la mencionada fecha.
Solo el Congreso tiene autoridad para modificaciones
La institución cultural reflejará solo el nombre John F. Kennedy Center for the Performing Arts, o simplemente Kennedy Center.
Esta decisión llegó días después de que el juez federal, Christopher R. Cooper, concluyera que la junta directiva excedió sus facultades al incorporar el nombre del presidente Trump sin autorización legislativa.
Cooper determinó que, basados en la normativa que rige en este espacio, el centro debe llevar únicamente el nombre del expresidente John F. Kennedy. Por lo tanto, ninguna junta directiva tiene autoridad para modificar esa denominación por cuenta propia.
En su fallo, el juez señaló que solo el Congreso puede aprobar un cambio de nombre para la institución.
Como consecuencia, ordenó eliminar toda referencia de Trump Kennedy Center y otras variantes que habían comenzado a usarse en señalizaciones, programas impresos y plataformas digitales.
Asimismo, el magistrado bloqueó el proyecto de renovación que contemplaba el cierre prolongado del Kennedy Center.

Una disputa con trasfondo político
Todo esto derivó de la controversial propuesta del presidente Trump de reestructurar el recinto cultural. El líder republicano promovió cambios en la junta de fideicomisarios e incorporó a varios aliados en puestos de influencia.
Este movimiento representó para muchos un intento más del gobierno de Trump de extender sus influencias sobre organismos culturales de relevancia nacional.
A pesar de que los partidarios del presidente alegaron que las modificaciones y propuestas estaban orientadas a una modernización en la gestión, hubo quienes reprocharon tal acción. Como fue el caso del juez Cooper.

De acuerdo con el reporte de The Washington Post, el presidente estaría evaluando mantenerse alejado de la gestión del Kennedy Center en vista de lo ocurrido. No obstante, hay altas probabilidades de que el caso llegue a manos del Congreso.
Mientras tanto, el personal del centro cultural comenzó a deshacer de los cambios implementados por el presidente. Antes del fallo, ya había mapas, programas de espectáculos y otros materiales que incorporaban el nombre de Trump.










