El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó una nueva controversia tras afirmar que sectores de poder estarían presionando a la presidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, para avanzar hacia una posible dolarización de la economía.
Redacción El Político
Según el mandatario, esta propuesta implicaría reemplazar definitivamente el bolívar por el dólar estadounidense como moneda oficial.
Las declaraciones fueron realizadas en la universidad de Antioquia, Medellín, donde Petro abordó temas de política económica y soberanía monetaria en América Latina. En su intervención, el jefe de estado advirtió sobre lo que considera una creciente influencia externa en las decisiones financieras de la región.
«A Delcy, la presidenta encargada en Venezuela, le están diciendo que debe dolarizar y poner como moneda oficial el dólar y le dicen que es obligatorio”, afirmó el mandatario.
El mandatario colombiano no ofreció nombres concretos ni pruebas sobre quiénes estarían impulsando esa supuesta presión. Pero sugirió que se trataría de intereses vinculados a Estados Unidos y a sectores que buscan modificar el esquema económico venezolano.
🇨🇴 | @petrogustavo advirtió que al régimen de Venezuela se le ha planteado dolarizar al país suramericano.
«Bolívar sí, dólar no’, ya gritan por allá, pero les dicen que es obligatorio», afirmó el mandatario colombiano sin mencionar directamente a EE.UU. pic.twitter.com/KTSWspI4mC
— EL POLÍTICO (@Elpoliticonews) June 18, 2026
¿Dolarización en plena crisis de Venezuela?
Las declaraciones de Petro se suman a un debate más amplio sobre el futuro económico de Venezuela, un país que desde hace años enfrenta una profunda crisis financiera, marcada por la inflación, la pérdida de valor del bolívar y una creciente dolarización informal en las transacciones diarias.
Aunque el bolívar sigue siendo la moneda oficial, en la práctica el dólar estadounidense gana terreno en comercios, servicios y operaciones.
En ese contexto, Petro planteó que una eventual dolarización formal representaría una pérdida de soberanía monetaria para el país vecino. A su juicio, este tipo de decisiones no solo tienen implicaciones económicas, sino también políticas y sociales.
El mandatario aprovechó para hacer referencia sobre el caso de Ecuador, país que adoptó el dólar como moneda oficial en el año 2000. Según el presidente de Colombia, ese ejemplo muestra las consecuencias de renunciar a una moneda propia y depender completamente de la política monetaria de Estados Unidos.
En esa misma línea, advirtió que, de avanzar propuestas similares en Venezuela, Colombia podría terminar siendo uno de los últimos países de la región en mantener su propia moneda.

Colombia no acabará con el peso
En Colombia, la discusión sobre la dolarización también ha cobrado fuerza y mucho más en medio de debates sobre inflación y crecimiento. Precisamente el candidato presidencial de Colombia, Abelardo de la Espriella, mencionó el tema y manifestó su respaldo a una eventual circulación del dólar como moneda oficial.
Sobre esto, el presidente Gustavo Petro reiteró su rechazo. Para él, una medida de ese tipo implicaría el fin del Banco de la República y una pérdida total de autonomía en la política monetaria.
“Acabar con el peso es acabar con la soberanía de este país”, dijo el mandatario al tiempo que calificó la idea como una «soberana estupidez».
Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha notificado planes para abandonar el bolívar ni para adoptar el dólar como moneda oficial. Tampoco ha respondido directamente a las declaraciones de Gustavo Petro.
Para algunos gremios y expertos en economía, dolarizar Venezuela no es tan sencillo. El país caribeño depende de una renta petrolera que permanece volátil y dolarizar puede dificultar la diversificación productiva que el país necesita para dejar atrás el rentismo.










