Más allá de las decisiones políticas, la Casa Blanca también está marcada por detalles que pocas veces salen a la luz. Uno de ellos tiene que ver con la imagen y la manera de vestir que exige el presidente, Donald Trump, en sus funcionarios.
Redacción El Político
Recientemente, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, compartió algunos de esos hábitos internos y reveló cómo el presidente mantiene reglas sobre la apariencia de quienes forman parte de su entorno político.
Durante una conversación en el podcast Hang Out with Sean Hannity, Vance habló sobre la importancia que Trump le da al código de vestimenta y a la imagen institucional. Según explicó el vicepresidente, para el mandatario la forma de vestir no es una cuestión superficial, sino una manera de mostrar respeto hacia el cargo que se ocupa y hacia las instituciones del país.
“El presidente tiene la idea de que uno debe respetar el lugar, la institución y el cargo. Y una forma de hacerlo es vistiéndose como una persona normal”, comentó Vance durante la entrevista.
De acuerdo con el vicepresidente J.D. Vance, Trump mantiene una visión bastante tradicional sobre cómo deben presentarse públicamente quienes trabajan en el gobierno.

Código de vestimenta de la Casa Blanca
Entre las preferencias más conocidas del mandatario están el uso frecuente del traje azul marino, corbatas de estilo sencillo y zapatos negros. Incluso, el vicepresidente contó que el líder de Estados Unidos suele hacer observaciones cuando alguien se aleja de ese estilo.
“Le incomoda un poco que algunos miembros del gabinete lleven zapatos marrones”, relató Vance entre risas durante la conversación.
La preferencia por los zapatos negros y una imagen más formal parece responder a una idea concreta: proyectar seriedad y mantener una estética uniforme dentro del equipo de gobierno.
Pero, la postura del presidente norteamericano sobre la imagen y la vestimenta no es nueva. Meses atrás, durante una entrevista con The Brian Kilmeade Show, Trump comentó que incluso ha llegado a intervenir cuando considera que algún funcionario necesita mejorar su apariencia.
“Cuando me dicen que tienen un problema, les digo: déjenme conseguirles un par de zapatos”, señaló en aquella ocasión.
Aunque el comentario fue interpretado por algunos como una broma, en realidad dejó ver cómo el presidente toma en cuenta la presentación personal de todos los que le rodean.
Ni la familia escapa a las observaciones
Vance también contó una historia ocurrida durante un acto conmemorativo del 11 de septiembre en plena campaña presidencial de 2024.
Mientras se desarrollaba el evento, Trump observó el cuello de la camisa que llevaba su hijo Donald Trump Jr. y le hizo un comentario directo sobre el estilo.
Según relató el vicepresidente, el presidente señaló que el cuello era demasiado ancho, en una observación que interpretó como una forma elegante de expresar desaprobación.
Después de convivir con esa atención constante a los detalles, Vance aseguró haber aprendido la lección.
“Siempre he usado traje azul marino, zapatos negros y cuello clásico”, comentó.
De hecho, las reglas sobre imagen son tan importantes para Trump que el mismo Departamento de Estado actualizó su manual interno para establecer directrices formales sobre el código de vestimenta.
For the first time, the U.S. State Department has issued formal dress code guidance to its employees.
A representative said “this new policy ensures our diplomats project credibility, respect, and the dignity of the nation we serve.”
What are your thoughts on this dress code? pic.twitter.com/4bJiaD0GfT
— The Ways of A Gentleman (@Gentleman_Ways) April 6, 2026
Las modificaciones se hicieron en abril de 2026 y todos los empleados del servicio exterior y personal administrativo deben cumplirlas.
Según el Departamento de Estado, los cambios impulsados por el presidente tienen como objetivo reforzar criterios de disciplina, presentación institucional y cumplimiento de protocolos dentro de la administración.
Algunos funcionarios señalaron que una de las razones fue la percepción de que ciertos representantes y empleados del gobierno adoptaron una imagen mucho más informal. Algo que para Trump es inaceptable.
«Representar a los Estados Unidos de América es un honor, y esta nueva política garantiza que nuestros diplomáticos proyecten credibilidad, respeto y la dignidad de la nación a la que servimos», declaró en ese entonces el subsecretario Dylan Johnson.
Por lo tanto, un atuendo inadecuado, una corbata mal hecha o incluso el color de unos zapatos puede causar una incomodidad al presidente de la nación. Quien también cree que la vestimenta podría enviar un mensaje errado de lo que implica servir al país.









