Las bases de Podemos apuestan por el sistema del líder frente al de su ‘número dos’.
El líder ha ganado, por los pelos, el primer pulso a su número dos. Las bases de Podemos han apostado por la propuesta de Pablo Iglesias frente a la de Íñigo Errejón para la organización del congreso de Vistalegre 2, en una votación en la que el secretario general ha logrado el 41,57% de los votos (40.830 en total). Errejón, que por primera vez se enfrentaba de forma directa a Iglesias ante las bases del partido, ha obtenido el 39,12% de los votos, 38.410 en números totales. La tercera candidatura en importancia, la de los Anticapitalistas, ha logrado el 10,50%, 10.212 votos.
Ambos se habían volcado en la campaña interna, a pesar de que el fondo de lo que se dirime es todavía solo una cuestión técnica, las reglas del congreso. La votación ha estado espoleada por las advertencias de uno y otro. Iglesias avisó de que se irá si pierden sus tesis en el congreso, mientras Errejón anunció que, aunque le cueste un «castigo»—en el entorno del líder se cuestiona que pueda mantener su cargo de número dos si lleva el pulso hasta el final— , confrontará con el líder con su propia propuesta política. Ahora bien, ambos podrían después llegar a un acuerdo antes del congreso.
En la consulta han participado durante tres días de forma telemática 99.077 inscritos en Podemos, que representan el 22,7% del total de los llamados a votar (436.452), y el 39,62% si solo se tienen en cuenta los militantes activos (254.533), esto es, los que han participando en alguna otra consulta a lo largo del último año. Las bases de Podemos —que no pagan cuota obligatoria, a diferencia del resto de partidos— se han movilizado a pesar del carácter técnico y complejo de la disputa.
Los simpatizantes de Podemos decidían principalmente entre tres modelos de votación y cómputo de votos para el congreso de Vistalegre 2. El de Iglesias y su candidatura «Podemos para todas», el de Errejón, cuyo equipo se denomina «Recuperar la ilusión. Democracia para ganar»; y el de la tercera familia, los Anticapitalistas, que han adoptado el nombre de «Podemos en movimiento».
El congreso de Podemos, previsto para el segundo fin de semana de febrero y de carácter casi refundacional, tiene que aprobar un nuevo modelo organizativo para el partido, la estrategia política para los próximos años y la composición de los órganos de dirección, además de revalidar en el cargo de secretario general a Pablo Iglesias, que en principio no tendrá rival. El sistema de Iglesias prevé una votación conjunta de los documentos político y organizativo y la lista de candidatos a la dirección, mientras el de Errejón pide que sea por separado. Para los afines al líder, lo coherente es que los simpatizantes elijan a los equipos en función de sus ideas, mientras que para los errejonistas esa fórmula supondría una «involución democrática» porque se votó por separado en Vistalegre, y el debate ha de ser sobre política y no sobre caras.
El «sistema electoral» del congreso también distancia a los dos dirigentes, y el sector errejonista considera que el propuesto por Iglesias está pensado para perjudicarles, porque privilegia a la lista más votada. Los Anticapitalistas proponían un modelo a medio camino, con una votación separada del documento organizativo y el ético pero vinculando la tesis política a la lista.
Fuente: El País










