El video protagonizado por el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, y un grupo de rescatistas enviado por EE.UU a Venezuela, generó un fuerte debate. En vista de las diferentes interpretaciones en redes sociales y los pronunciamientos de figuras políticas, el Departamento de Estado se vio en la obligación de esclarecer los hechos.
Redacción El Político.
En las imágenes del material audiovisual se evidenció un gran confrontamiento entre Diosdado Cabello y una brigada de rescate. La discusión se generó luego de que el funcionario venezolano y buscado por la justicia norteamericana, negara el acceso a los rescatistas a una de las zonas que requería asistencia tras el caos generado por los dos terremotos.
De acuerdo con reportes previos, la discusión ocurrió durante los procesos de coordinación y acceso a áreas afectadas del estado La Guaira. En dicha localidad se desarrollan operaciones para localizar sobrevivientes.
El hecho generó diversas interpretaciones. Algunos usuarios en redes sociales acusaron a Cabello de entorpecer el proceso de búsqueda y rescate de vidas. Mientras que otros, aseguraron que se trató de un malentendido debido a los controles y coordinaciones de seguridad en el área.
🚨While the US increases its presence in #Venezuela, we should pick-up thug Diosdado Cabello and bring him to justice so he can stop impeding the distribution of aid to those impacted by the earthquake. pic.twitter.com/QN23iJYZv3
— Rep. Carlos A. Gimenez (@RepCarlos) June 29, 2026
Legisladores estadounidenses critican el incidente
Entre las figuras que cuestionaron el incidente se encuentra el congresista Mario Díaz-Balart. Quien expresó preocupación por cualquier situación que pudiera interferir con la llegada y funcionamiento de equipos internacionales de asistencia.
Posteriormente, el congresista Carlos Giménez elevó su tono y dijo que, mientras Estados Unidos incrementa sus recursos para apoyar a las comunidades afectadas, deberían capturar a Diosdado Cabello y llevarlo ante la justicia.
“Mientras Estados Unidos aumenta su presencia en Venezuela, deberíamos capturar al matón de Diosdado Cabello y llevarlo ante la justicia. Está obstaculizando la ayuda para los afectados del terremoto”, escribió.
A estas declaraciones se sumó el senador Rick Scott, quien sostuvo que los rescatistas internacionales deben poder desarrollar su trabajo sin interrupciones ni limitaciones que retrasen la ayuda a las víctimas.
«Cualquiera que se interponga será considerado responsable y enfrentará consecuencias», advirtió Scott.
U.S. and international rescue workers, including our military, need to be able to do their jobs in Venezuela without interference. They’re there to save lives.
Anyone who gets in the way of that, including Diosdado Cabello, will be held accountable and face consequences. This…
— Rick Scott (@SenRickScott) June 29, 2026
El Departamento de Estado asegura que el incidente fue resuelto
Tras la difusión del video y las reacciones políticas, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una versión oficial sobre lo ocurrido.
En una respuesta enviada al medio NTN24, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que el episodio correspondió a un malentendido.
La posición oficial buscó bajar el nivel de tensión generado por el video y destacó que el objetivo común de ambas partes era atender la emergencia provocada por los terremotos.
Según el pronunciamiento, el incidente fue resuelto rápidamente y permitió que tanto los equipos internacionales como las autoridades venezolanas continuaran con sus respectivas labores de apoyo y atención a la población afectada.
“Hubo un desafortunado malentendido entre un miembro de un equipo de búsqueda y rescate urbano de EE. UU. y las autoridades interinas venezolanas. Pero ambas partes estaban claramente tratando de salvar vidas tras los devastadores terremotos”, dijo el funcionario al referido medio de comunicación.
La situación ocurrió mientras Venezuela continúa enfrentando una de las mayores operaciones de rescate de América Latina. Esto luego de verse afectada por dos terremotos el pasado 24 de junio que dejó más de 1,500 muertos y un poco más de 5,000 heridos.
Decenas de equipos internacionales permanecen desplegados en distintas zonas afectadas colaborando en búsqueda de sobrevivientes, atención médica, distribución de suministros y recuperación de infraestructura crítica.
En este contexto, distintas organizaciones han insistido en la importancia de mantener mecanismos ágiles para facilitar el ingreso y desplazamiento del personal. Ya que cada hora puede marcar diferencias importantes en las posibilidades de rescate.










