El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se ha convertido en el administrador de facto de los hilos políticos y económicos de Venezuela. Esto revela una investigación publicada por The New York Times (NYT), basada en testimonios de más de una docena de altos cargos de Caracas y Washington.
Redacción El Político
Rubio conduce el día a día de la nación sudamericana directamente desde Washington, ejerciendo un nivel de supervisión institucional sin precedentes en la historia reciente de la región.
La arquitectura de este control se consolidó tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses en enero de 2026. Aunque el mando formal e interino lo ejerce Delcy Rodríguez en Caracas, el reportaje detalla que las decisiones estratégicas de su administración pasan primero por el filtro de Rubio.
De hecho, en varias alocuciones, Rubio ha dejado ver que está inmiscuido en cómo se desarrollan los hechos en Venezuela para que contribuyan a los intereses de EE.UU.
.@SecRubio on «running» Venezuela: «It’s running POLICY… We want Venezuela to move in a certain direction because not only do we think it’s good for the people of Venezuela, it’s in our national interest.» pic.twitter.com/Y3oA2YNiar
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 4, 2026
Internamente, el nivel de asimetría es tal que funcionarios de la Casa Blanca utilizan el término de «virrey» para describir el rol del político de origen cubanoamericano.
El candado financiero: petróleo y licencias bajo llave
El núcleo del poder de Washington radica en el control absoluto de los ingresos públicos venezolanos. El Departamento del Tesoro de EE.UU. recauda de forma directa los fondos provenientes de las exportaciones de crudo de la nación caribeña y los dosifica progresivamente a través del sistema bancario privado.
Es el despacho de Rubio el que estipula las condiciones de uso para dichos capitales, autorizando qué partidas presupuestarias se destinan a rubros esenciales como salarios públicos, insumos médicos y estabilización de la moneda local.
Este esquema financiero ha permitido bloquear las estructuras de corrupción más visibles del antiguo gobierno y protege los activos de los acreedores internacionales, pero al mismo tiempo ata de manos a la gestión de Rodríguez, quien depende de WhatsApp para coordinar medidas con el Secretario de Estado.
Adicionalmente, Rubio ha asumido el control de la política energética, favoreciendo la entrada de corporaciones petroleras estadounidenses por encima de las firmas europeas tradicionales, y dictaminando qué empresas internacionales reciben licencias especiales para operar en suelo venezolano.
El presidente Donald Trump también ha destacado el papel de subordinación que ha protagonizado la mandataria encargada en Venezuela, con respecto a este tema.
.@POTUS: «Venezuela is really working out well… [Delcy Rodríguez] asked us could we take 50 million barrels of oil and I said, ‘yes, we can’ — that’s $4.2 billion, and it’s on its way right now to the United States.» pic.twitter.com/nFtGPpXEOk
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 12, 2026
Seguridad compartida y el dilema democrático
El reportaje del Times también saca a la luz episodios de cooperación militar y judicial inéditos en las últimas décadas. Bajo esta dinámica, el gobierno encargado facilitó la captura y posterior extradición del empresario Alex Saab, y colaboró estrechamente con agencias de inteligencia norteamericanas en el operativo que culminó con la baja de alias «Niño Guerrero», líder de la organización criminal Tren de Aragua, en el sur de Venezuela.
Asimismo, la Casa Blanca ha impuesto vetos estrictos a la política exterior de Caracas, obligando a retirar comunicados diplomáticos que resultaran hostiles a los intereses de la administración de Donald Trump.
A pesar de que los defensores de esta estrategia argumentan que ha servido para estabilizar los indicadores económicos y hacer frente a la emergencia provocada por los recientes terremotos, el panorama político sigue envuelto en incertidumbre.
Lo cierto es que la crisis humanitaria en Venezuela tras el doblete sísmico también ha servido para profundizar la relación con EE.UU.
«We’re already deploying search and rescue teams,» @SecRubio on the earthquakes in Venezuela.
«We’re also helping them with some overhead imagery, especially in coastal areas where they don’t have full visibility over what the damage has been… We’ll have a better assessment of… https://t.co/49dn1qJLa5 pic.twitter.com/AH4NvO74k4
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) June 25, 2026
La inflación en el país caribeño continúa figurando entre las más altas del planeta y la líder opositora María Corina Machado ha quedado al margen del plan de tres fases diseñado por Rubio, el cual posterga sin una fecha definida la realización de comicios presidenciales libres.
Mientras tanto, el Departamento de Estado se ha limitado a señalar que esta estrecha cooperación sentará las bases para que Venezuela resurja como un socio próspero en el hemisferio.










