China ha captado la atención de expertos en seguridad internacional tras conocerse que está construyendo una réplica tridimensional a escala real de un destructor Arleigh Burke de la Armada de Estados Unidos. Aunque varios medios han declarado que solo es una maqueta en la zona desértica de Xinjiang, la pieza posee amplios detalles estructurales que a simple vista sorprenden.
Redacción El Político
La estructura, ubicada en un amplio campo de pruebas militares, representa uno de los objetivos de entrenamiento más sofisticados que se han identificado hasta ahora en territorio chino.
Las imágenes satelitales que revelaron la existencia de la maqueta sugieren que Pekín busca mejorar sus capacidades para detectar, rastrear y eventualmente atacar algunos de los buques de guerra más importantes de la Marina estadounidense.
Si bien el gobierno chino no ha confirmado oficialmente el propósito de esta instalación, el hallazgo ha causado asombro y abrió un debate sobre los objetivos militares de la referida nación.
China is building replicas of US warships, fighter jets, naval bases, and Taiwanese presidential buildings deep in the Taklamakan desert, according to the Telegraph.
China is reportedly mounting mock warships on rail cars to simulate ships moving in the ocean and then hitting… pic.twitter.com/d2e4k4ZhWN
— Collin Rugg (@CollinRugg) July 16, 2026
Réplica sin precedentes del buque de guerra Arleigh Burke
La estructura fue identificada en el campo de pruebas de Ruoqiang, situado en el desierto de Taklamakan, en la región de Xinjiang. A diferencia de otras maquetas militares utilizadas anteriormente por China, esta no consiste solo en una silueta sobre el terreno.
Se trata de una reproducción tridimensional de un destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke, uno de los principales buques de combate de la Armada de Estados Unidos.
La maqueta incorpora elementos característicos del diseño original. Contiene el casco, puente de mando, la chimenea, la posición del cañón de proa y la cubierta destinada para helicópteros.
Según el análisis de imágenes satelitales, realizado por la empresa geoespacial Vantor, la construcción habría comenzado alrededor de octubre de 2025. No obstante, la maqueta del destructor alcanzó su forma casi completa durante mayo de 2026.
El investigador Joseph Wu, de la Iniciativa de estudios de defensa de Taiwán, fue uno de los primeros especialistas en identificar la estructura. Wu logró hacerlo mediante el estudio de fotografías obtenidas desde satélites.

¿Por qué China construye un buque de EE.UU en el desierto?
Aunque a primera vista puede parecer extraño, los expertos refieren que este tipo de instalaciones ofrece importantes ventajas para realizar pruebas militares.
En un entorno desértico, los ingenieros pueden controlar mejor las condiciones ambientales, evitar el tráfico marítimo y mantener un mayor nivel de secreto durante los ensayos. Además, las pruebas no dependen del estado del océano ni de las condiciones meteorológicas propias de operaciones navales.
Este tipo de instalaciones permite evaluar sensores, sistemas de reconocimiento y armas de precisión en un ambiente controlado antes de aplicarlos en escenarios reales.
En el pasado, China ya había construido siluetas planas con forma de barcos para entrenar misiles guiados principalmente mediante radar. Sin embargo, la nueva réplica incorpora volumen y detalles estructurales que permiten simular con mayor precisión la apariencia física de un buque real.
Esta diferencia resulta importante porque muchos sistemas modernos de ataque, utilizan buscadores infrarrojos o sensores de imágenes capaces de identificar un objetivo por su forma, además de su firma de radar.
Al contar con una réplica tridimensional, los ingenieros pueden comprobar si estos sistemas distinguen correctamente un destructor auténtico frente a posibles señuelos, contramedidas electrónicas u otras embarcaciones que naveguen cerca.
En otras palabras, el entrenamiento no solo busca que un misil encuentre un objetivo, sino que también pueda reconocer exactamente cuál debe atacar incluso en escenarios complejos.

La réplica del destructor Arleigh Burke no es al azar
La elección del modelo sin duda no es casual. Los destructores de la clase Arleigh Burke constituyen uno de los pilares de la fuerza naval estadounidense y desempeñan un papel fundamental en la presencia militar de Washington en el Pacífico.
Estos buques están equipados con el sistema de combate Aegis, considerado uno de los más avanzados del mundo para la defensa aérea y antimisiles. Además, pueden transportar misiles de crucero Tomahawk, realizar operaciones antisubmarinas y escoltar grupos de portaaviones.
Su versatilidad les permite intervenir en una amplia variedad de misiones, desde operaciones de defensa hasta ataques de precisión contra objetivos terrestres.
Precisamente por ello, estos destructores forman parte habitual de las patrullas estadounidenses en zonas estratégicas como el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional, dos áreas donde las tensiones con Pekín se han intensificado durante los últimos años.
Diversos analistas consideran que, en un eventual conflicto relacionado con Taiwán, los destructores Arleigh Burke desempeñarían una función esencial protegiendo portaaviones, buques anfibios y otras unidades de la Armada estadounidense frente a ataques con misiles o aeronaves.
Por ese motivo, desarrollar sistemas capaces de localizar y neutralizar este tipo de embarcaciones sería una prioridad dentro de la estrategia militar china.
Sin embargo, el hecho de que exista esta réplica no significa que China haya probado con éxito un arma específica contra ella ni que disponga automáticamente de una capacidad operativa superior. Hasta el momento, no existe evidencia pública que confirme que la maqueta haya sido utilizada para lanzar misiles reales durante pruebas.










