En su primera entrevista como presidente electo, Donald Trump reafirmó que planea deportar a millones de inmigrantes indocumentados con historial criminal cuando asuma el mandato, tal como prometió durante su campaña, y mantuvo su plan de construir un muro en la frontera con México.
Con respecto a las deportaciones, explicó: «Vamos a ir por los criminales y los que tengan un pasado criminal, miembros de pandillas, narcotraficantes. A mucha de esta gente, unos dos o incluso tres millones, la vamos a sacar del país o la vamos a encarcelar».
Luego, destacó que estas personas están en el país «ilegalmente», y mencionó que, «cuando la frontera esté segura y todo esté normalizado», definirá qué hacer con el resto de la población que no cuenta con documentación. «Los oficiales de inmigración vamos a determinar qué hacer con esta gente, que es magnífica. Pero vamos a hacer una determinación», agregó.
Consultado por la periodista Lesley Stahl sobre la construcción del muro en la frontera con México, o la alternativa de una reja que fue mencionada por legisladores republicanos, Trump confirmó que continuará con su proyecto y aclaró: «Aceptaría una reja en algunas partes. En otras, el muro es más apropiado».
Con información de Terra










