Por su intensa actividad militante, la Asociación Civil Usina de Justicia presentó un escrito ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el que pidió que el juez Raúl Eugenio Zaffaroni sea excluido del máximo tribunal regional.
La Convención Interamericana de Derechos Humanos y el propio Estatuto de la CIDH coinciden al establecer que sus miembros no pueden realizar actividades que afecten su independencia e imparcialidad. Sin embargo, según la Usina de Justicia, Zaffaroni ha violado sistemáticamente esas disposiciones «desde pocos días después de asumir».
El escrito de 22 hojas al que Infobae accedió en exclusiva fue presentado el 4 de julio y lleva las firmas de Diana Cohen Agrest y César Mayer, presidente y secretario de la Usina de Justicia, respectivamente. La nota incluye una extensa enumeración de las actividades de Zaffaroni que irían en contra de su independencia e imparcialidad:
– «Desarrolla una intensa actividad político partidaria y militante tendiente a descalificar los procesos políticos que actualmente se desarrollan en Argentina y Brasil».
– «Actúa en forma ostensible como asesor legal particular de la ex presidente Cristina Kirchner en las causas penales que afronta». Eso incluye la calificación de «nazi» al delito de administración fraudulenta por el que está imputada la ex mandataria y la crítica abierta al juez federal Claudio Bonadio, quien tiene a cargo ese expediente.
– «Emite opiniones críticas acerca de causas penales en las que se investigan delitos de otros ex funcionarios y dirigentes políticas». Lo probaron con las palabras que usó para defender a Milagro Sala y, por supuesto, a Cristina Kirchner.
– «Realiza publicaciones de marcado contenido político, en las que califica la elección democrática del Presidente de Argentina y el ‘impeachment’ a la Presidenta de Brasil, como ‘golpes institucionales'». Pusieron como ejemplo, entre otros, su «Carta al Pueblo Brasilero», redactada dos meses después de su asunción en la CIDH, en la que les recordó que «no se lucha con los puños, sino con la inteligencia».
– «Emite públicamente opiniones descalificadoras hacia el presidente argentino, y denosta su elección democrática como un ‘apoderamiento de poder’ o ‘usurpación del Poder Ejecutivo’, y sostiene que el nuevo presidente es una ‘caricatura de la dictadura'».
– «Descalifica públicamente la dramática lucha contra la corrupción que se lleva a cabo en la Argentina, como ‘una careta carnavalesca de la democracia'».
– «Participa en actos públicos políticos partidarios, acompañando a ex funcionarios del gobierno saliente, en los que arenga a los concurrentes a ‘imponernos a la derrota política’ y a ‘dar a los políticos populares las consignas de lucha'».
– «Descalifica las políticas del actual gobierno argentino en materia económica y monetaria. E insta públicamente a los miembros del Congreso a rechazar los proyectos de ley sobre pago de la deuda externa argentina y denosta por anticipado a quienes los aprueben». Tal es así, que Zaffaroni fue uno de los firmantes de la carta de intelectuales kirchneristas a senadores, que bajo el título «La patria está en peligro», les sugirió una estrategia para frenar el tratamiento del pago de los holdouts hasta el año próximo.
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