Tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio, y dejaron miles de fallecidos y heridos, ha vuelto a cobrar relevancia un estudio elaborado entre 2002 y 2005 por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), en conjunto con especialistas venezolanos.
Redacción El Político
El documento advirtió que Caracas y sus alrededores presentan una alta vulnerabilidad frente a terremotos y sugirió una serie de proyectos destinados a disminuir el impacto de un eventual desastre.
Por supuesto, el informe no fue elaborado a fin de predecir cuándo ocurriría un terremoto en Venezuela ni mucho menos la magnitud de la devastación. Pero sí identificó los riesgos existentes y recomendó acciones concretas para proteger a la población y reducir las pérdidas humanas y materiales.

Informe expone vulnerabilidad de Venezuela ante terremotos
Denominado «Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas», fue desarrollado durante 3 años. El documento se elaboró por petición del gobierno, liderado por el entonces Hugo Chávez y fue entregado en marzo de 2005.
Su propósito era analizar los principales riesgos naturales que enfrentaba la capital y diseñar una estrategia de prevención a largo plazo.
Los especialistas evaluaron distintos escenarios de emergencia y concluyeron que Caracas reunía varios factores que incrementaban el riesgo ante un terremoto de gran magnitud.
Entre ellos destacaban la elevada concentración de población, la presencia de infraestructura crítica, la ubicación de importantes instituciones del Estado y las condiciones geológicas propias de la región.
De hecho, en el texto, los profesionales recordaron que Caracas no es ajena a la actividad sísmica. En ese sentido, citaron como referencia 2 de los terremotos más importantes registrados en la historia del país: el ocurrido en 1812, que provocó una enorme destrucción en Caracas, y el sismo de 1967, que dejó decenas de fallecidos y graves daños en edificaciones.
A partir de esos antecedentes históricos, el informe concluyó que la ciudad debía prepararse para enfrentar futuros eventos similares.
Aquí les dejo el reporte https://t.co/ShvdNbwjOb
— Sazas (@sazas) July 1, 2026
Gobierno ignoró advertencia sobre terremotos en Venezuela
Para ese entonces, los investigadores dijeron que el documento no pretendía anunciar la llegada de un terremoto ni establecer una fecha para un posible desastre.
Lo que sí advertía era que, debido a las características geológicas del valle de Caracas y a las condiciones del suelo, un movimiento telúrico de gran intensidad podía ocasionar consecuencias muy severas si no se fortalecían las medidas de prevención.
Más allá del diagnóstico, el estudio presentó un conjunto de propuestas para reducir los daños que podría causar un terremoto.
El denominado Plan Maestro contempla alrededor de 20 proyectos orientados a fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a emergencias naturales.
Entre las principales recomendaciones figuran el reforzamiento de edificios ya construidos, la modernización de puentes e infraestructuras estratégicas y la construcción de obras destinadas a controlar deslizamientos de tierra y flujos de escombros.
También se planteó la necesidad de reubicar comunidades asentadas en zonas consideradas de alto riesgo, especialmente en áreas propensas a derrumbes.
Los especialistas aconsejaron además implementar sistemas de alerta temprana, establecer rutas de evacuación claramente identificadas, crear un centro nacional de coordinación de emergencias y fortalecer la preparación de las comunidades mediante programas permanentes de capacitación.
El objetivo era disminuir la pérdida de vidas humanas y garantizar que servicios esenciales como el suministro eléctrico, el agua potable y las comunicaciones pudieran mantenerse operativas durante una emergencia.
En el 2005, Japón entregó a Venezuela 🇻🇪 un estudio que advertía lo que podía ocurrir en Caracas ante un gran sismo.
El informe JICA proyectó hasta 32.406 edificaciones severamente dañadas, 2.524 fallecidos y 17.620 heridos en un escenario similar al terremoto de 1812. Recomendó… pic.twitter.com/OS0DJOq2at— MAJA (@Libertaria17082) July 3, 2026
Venezuela sin capacidad de respuesta
Los especialistas también evaluaron amenazas derivadas de lluvias intensas, deslizamientos de tierra, derrumbes y grandes flujos de lodo, fenómenos que históricamente han afectado distintas zonas del litoral central de Venezuela.
Por ello, el informe insiste en que la prevención debe abordarse de manera integral y no limitarse únicamente a los terremotos.
En el documento, los profesionales dejaron en claro que buena parte de las soluciones podían desarrollarse utilizando capacidades técnicas existentes en Venezuela. Si bien reconocían que era necesaria una inversión importante y una planificación sostenida durante varios años, declararon que los proyectos eran técnicamente viables.
Además, establecieron que el Plan de Prevención de Desastres debía ser revisado, aprobado e incorporado por las autoridades dentro de las políticas públicas nacionales. Sin embargo, con el paso del tiempo las iniciativas no llegaron a materializarse ni tampoco fueron implementadas.
Tras los recientes terremotos y su impacto en La Guaira, muchos expertos se han preguntado si algunas de las pérdidas humanas y desplomes pudieron evitarse.
La experiencia internacional como es el caso de Japón ha demostrado que, aunque los fenómenos naturales no pueden evitarse, sí es posible reducir sus consecuencias. A través de planificación, infraestructura adecuada y protocolos de emergencia eficaces.
Hoy, el devastador escenario nos recuerda que los gobiernos que no actúan a favor de la nación, son inservibles. Y que cada plan en pro del bienestar de un país no representa un gasto, sino una inversión destinada a proteger vidas, infraestructura y servicios esenciales.










