España inicia una nueva etapa en su política migratoria. A partir del 12 de junio entrará en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo, una reforma que introduce cambios importantes en la gestión de las solicitudes de protección internacional y que, entre otras medidas, pone fin a la concesión y renovación generalizada de permisos de residencia temporal por razones humanitarias para ciudadanos venezolanos.
Redacción El Político
La decisión marca el cierre de un mecanismo que durante años permitió a miles de venezolanos regularizar su situación en territorio español. Desde 2018, este permiso se convirtió en una alternativa para quienes no obtenían el reconocimiento como refugiados, pero demostraban que enfrentaban circunstancias complejas derivadas de la crisis política, económica y social en Venezuela.
Gracias a esta figura migratoria, cerca de 240,000 venezolanos lograron establecerse legalmente en España. El proceso era considerado más sencillo que otras vías de residencia, ya que requería menos documentación y ofrecía una respuesta más rápida para quienes buscaban estabilidad en el país europeo.
Solo en 2025, el 99.4 % de los permisos humanitarios concedidos por España fueron otorgados a ciudadanos venezolanos, lo que demuestra que la medida terminó enfocándose casi exclusivamente en esa nacionalidad.

¿Cómo funcionará el Pacto Europeo de Migración y Asilo?
La entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo obliga a los estados miembros de la Unión Europea a adaptar sus sistemas migratorios a un marco común. El objetivo es establecer procedimientos más homogéneos para la gestión de las llegadas irregulares y las solicitudes de protección internacional.
Dentro de este nuevo escenario, España dejará de utilizar la residencia humanitaria como una solución general para los venezolanos cuyas solicitudes de asilo fueran rechazadas. Sin embargo, las autoridades han aclarado que este tipo de permiso no desaparecerá completamente.
Seguirá existiendo para situaciones excepcionales y muy concretas, específicamente para aquellas relacionadas con problemas médicos graves u otras circunstancias de especial vulnerabilidad.
Es preciso aclarar que quienes tengan permisos vigentes mantienen sus derechos hasta el vencimiento de sus documentos, por lo tanto el nuevo sistema modifica el proceso para todos los que hagan el trámite a partir de ahora.
Una de las principales novedades del pacto europeo es la creación de un procedimiento de protección internacional en frontera. Este mecanismo se aplicará a personas que lleguen a España de forma irregular por vía marítima o que sean interceptadas intentando ingresar sin autorización.

Las autoridades tendrán un plazo máximo de 12 semanas para estudiar cada solicitud de protección internacional. Durante ese tiempo, los solicitantes deberán permanecer en instalaciones habilitadas por el Estado mientras se resuelve su situación.
Según el Gobierno español, estas personas no estarán privadas de libertad, pero tampoco podrán ingresar formalmente al territorio nacional hasta que exista una decisión definitiva sobre su caso.
Si la solicitud es aprobada, el migrante podrá continuar con los procedimientos correspondientes. En cambio, si es rechazada, se activarán mecanismos de devolución o retorno conforme a la normativa vigente.
Más controles y un sistema común para toda Europa
Las autoridades españolas han insistido en que el procedimiento incluirá garantías legales para los solicitantes. Entre ellas figuran el acceso a asistencia jurídica, la participación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la posibilidad de solicitar una revisión de la decisión adoptada.
El pacto también incorpora un sistema de triaje común en las fronteras exteriores de la Unión Europea. Esto significa que todos los países miembros aplicarán criterios similares para identificar, registrar y evaluar a las personas que lleguen de manera irregular.

Aparte del registro de datos personales, las autoridades deberán detectar posibles situaciones de vulnerabilidad desde las primeras etapas del proceso. España anunció que reforzará estos mecanismos mediante nuevos formularios, sistemas tecnológicos y procedimientos de supervisión.
Otro cambio importante es la ampliación del sistema Eurodac, la base de datos europea utilizada para comparar huellas dactilares. Con la nueva normativa, ya no solo se recopilará información de quienes soliciten asilo, sino también de todas las personas que ingresen irregularmente al territorio europeo.
El nuevo marco migratorio también incluye un mecanismo de solidaridad obligatoria entre los países de la Unión Europea. España ha sido catalogada como uno de los territorios más presionados por los flujos migratorios, por lo que podrá recibir apoyo de otros socios europeos para gestionar la llegada de migrantes.










