Las reservas de oro suelen representar una de las mayores garantías financieras de un país. Son una especie de respaldo que los bancos centrales conservan para fortalecer la confianza en la economía, enfrentar crisis o respaldar operaciones internacionales. Pero, en el caso de Venezuela, una parte importante de ese patrimonio permanece fuera de su alcance desde hace varios años.
Redacción El Político
Se trata de 31 toneladas de oro almacenadas en las bóvedas del Banco de Inglaterra, una situación que ha dado origen a una larga disputa política, diplomática y legal.
Aunque el valor de esos lingotes supera actualmente los 4,000 millones de dólares debido al elevado precio internacional, Caracas no ha podido recuperar el control de esos recursos.
Si bien intentaron hacer la solicitud con el argumento de la emergencia por los terremotos del pasado 24 de junio, el personal directivo de la entidad bancaria se mantuvo firme.
#EnVideo📹| Presidenta (E) de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, reiteró el llamado al cese de las sanciones y el bloqueo contra Venezuela, al señalar que el país cuenta con recursos bloqueados en el mundo que son necesarios para atender el proceso de… pic.twitter.com/MMZEPpVMDH
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¿Por qué el oro de Venezuela está en el Banco de Inglaterra?
El Banco de Inglaterra administra una de las mayores bóvedas de oro del mundo. Allí se resguardan reservas pertenecientes al Reino Unido, bancos centrales extranjeros, organismos financieros y diversas instituciones internacionales.
En 2008, el Banco Central de Venezuela (BCV) abrió cuentas en esa institución para depositar parte de sus reservas. En aquel momento, la decisión respondía a criterios financieros y de seguridad, ya que Londres es considerado uno de los principales centros mundiales para el comercio de oro.
Durante años, el oro permaneció allí sin generar controversias. Sin embargo, la situación cambió radicalmente con la crisis política venezolana.
La disputa por dicho patrimonio comenzó a intensificarse después de la llegada de Nicolás Maduro a la presidencia en 2013 y se profundizó tras el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición.
En 2019, la tensión llegó a un punto crítico cuando Juan Guaidó fue reconocido por Estados Unidos, Reino Unido y varios países occidentales como presidente interino de Venezuela. En ese momento, numerosos gobiernos cuestionaban la legitimidad de Maduro y consideraban que las elecciones presidenciales de 2018 no habían cumplido estándares democráticos.
Ante ese escenario, el Banco de Inglaterra decidió impedir que representantes del gobierno de Maduro retiraran el oro almacenado en Londres.
La razón principal no fue financiera, sino política y jurídica: el Reino Unido reconoció a Guaidó como la autoridad legítima de Venezuela. Por lo tanto, Maduro ni su gabinete tenían realmente la autoridad para administrar los activos en el exterior.

Disputa en tribunales por los lingotes
La disputa terminó trasladándose a las cortes británicas. El gobierno liderado por Maduro intentó recuperar el control de las reservas alegando que el oro pertenecía a Venezuela y no a una figura política específica. Sin embargo, los tribunales británicos consideraron que debían tomar en cuenta la posición oficial del gobierno del Reino Unido respecto al reconocimiento de autoridades extranjeras.
En 2020, una corte de Londres falló en contra de la administración de Maduro. Posteriormente hubo apelaciones y nuevas revisiones judiciales, pero el conflicto continuó. Entre 2021 y 2022 se emitieron decisiones que mantuvieron la posición de negar el acceso al oro mientras persistiera la controversia sobre quién representaba legítimamente a Venezuela.
Ni Maduro ni el equipo del entonces reconocido presidente interino lograron disponer de las reservas. El oro quedó atrapado en medio de una disputa legal que se fue complicando con el paso de los años.
La situación volvió a cambiar en 2023 cuando la oposición venezolana puso fin al gobierno interino encabezado por Juan Guaidó. Con ello desapareció una de las figuras centrales de la disputa que había servido de base para varios de los argumentos judiciales presentados en Londres.
Sin embargo, el cierre del gobierno interino no significó automáticamente la devolución del oro.
Las decisiones tomadas previamente por los tribunales británicos siguen teniendo peso legal, y cualquier modificación requiere nuevos procedimientos y revisiones por parte de las autoridades.
Además, el Reino Unido mantiene criterios políticos y diplomáticos que influyen en la forma en que se manejan los activos estatales de países que atraviesan crisis institucionales.

¿Delcy Rodríguez podrá acceder al oro de Venezuela?
Luego de que Nicolás Maduro fuera capturado en enero de 2026, Delcy Rodríguez fue nombrada como presidenta interina. El escenario se volvió a repetir, pero la diferencia es que su interinato culminó el pasado 3 de julio.
La Asamblea Nacional debe declarar falta absoluta del Ejecutivo y llamar a elecciones presidenciales. Pero Estados Unidos, quien ahora forma parte de las decisiones en Venezuela desde la captura de Maduro y el mismo gobierno insisten en que no están las condiciones para unas presidenciales.
A pesar de la inestable posición, Delcy Rodríguez utilizó el poder del interinato para solicitar al Banco de Inglaterra que se liberen los recursos.
Su argumento principal es que el dinero obtenido del oro podría utilizarse para financiar la reconstrucción nacional y atender necesidades urgentes derivadas de los daños provocados por los terremotos que afectaron al país.
Rodríguez incluso dirigió comunicaciones al Reino Unido solicitando apoyo para desbloquear las reservas.
Desde la perspectiva venezolana, esos lingotes representan recursos propios del Estado y podrían convertirse en una herramienta clave para impulsar programas de recuperación económica y social. No obstante, las decisiones sobre esos activos no dependen únicamente de solicitudes políticas.
Delcy Rodríguez envió una carta al rey Carlos III exponiendo el asunto, pero en la práctica, el rey no tiene autoridad para ordenar la liberación de activos financieros. Tampoco tiene potestad para intervenir directamente en procesos judiciales o disputas políticas.
Las decisiones relacionadas con el oro venezolano dependen de instituciones independientes, como el Banco de Inglaterra y los tribunales británicos, además de la posición oficial del gobierno del Reino Unido.
Ahora, la posibilidad de recuperar las 31 toneladas de oro existe, pero no es un proceso rápido ni sencillo.
No solo por procedimientos legales, sino que el Reino Unido deberá definir con claridad cuál es su posición respecto a las autoridades venezolanas. Es decir, tendrá que evaluar si Delcy Rodríguez tiene capacidad legítima para administrar los activos estatales.










