El humor del ex presidente Lula da Silva se transformó en motivo de preocupación de sus amigos más cercanos.
De acuerdo con relatos, hay veces en que el ex presidente pasa largos períodos sin ni siquiera sonreír. La rutina del ex presidente tampoco es la misma.
Además de todavía no haber dado ninguna conferencia remunerada este año (en 2011 fueron 31 conferencias), varios políticos y empresarios dejaron de buscar sus consejos, como lo hacían antes.
Con Información de Folha










