El chavismo está más asustado que nunca. Tras la masiva marcha que se apoderó de Caracas, el Gobierno de Maduro sabe que tiene las horas contadas en el poder.
Matias Zabaleta/ El Político
La actividad pautada el pasado primero de septiembre fue el foco de atención en el mundo, quien vio como la oposición venezolana recorrió la capital con una marcha que contó con más de un millón de personas.
Pese a que el presidente Nicolás Maduro intentó desestimar el número de protestantes, el gobierno está consciente que está cada vez más arriba escalar los índices de popularidad.
El viernes en la noche, el mandatario venezolano se trasladó a la localidad de Villa Rosa, en el estado Nueva Esparta. La intención del Jefe de Estado era realizar una entrega de edificios «rehabilitados» en uno de los programas que dejó el expresidente fallecido Hugo Chávez.
Sin embargo la experiencia no fue nada gratificante para Maduro, quien protagonizó un incómodo momento al ser corrido del lugar donde estaba a punta de cacerolazos.
El presidente tuvo que esconderse detrás de sus guardaespaldas -quienes actuaron violentamente- para evitar a una turba de personas que le gritaban improperios y le pedían su salida inmediata del Gobierno.
VIDEO: residents of #VillaRosa, #Venezuela, protested Maduro with pots & pans. (And it was beyond embarrassing.) pic.twitter.com/6Bqbs0kO1H
— Mariana_Atencio (@marianaatencio) September 3, 2016
Este sábado el abogado del Foro Penal Venezolano (FPV), Alfredo Romero, informó a través de su cuenta en la red social Twitter que al menos 20 personas fueron detenidas tras el cacerolazo contra Nicolás Maduro en la isla de Margarita.
Romero no detalló cuales fueron los efectivos de seguridad que se encargaron de dichas detenciones; sin embargo, a través de los videos compartidos en las redes sociales han denunciado que funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, Sebin, quienes se encontraban amedrentando a los manifestantes del sector.
Presuntamente habrían golpeado a mujeres y “decomisado” ollas, pero en los videos que circulan por las redes sociales se ve a Nicolás Maduro rodeado de sus guardias y las personas se le acerca tocando sus ollas, además de gritarle groserías.
Con información de Venezuela Al Día










