En un momento en el que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) debe tomar importantes decisiones económicas, también es tiempo de revalidar o renovar las autoridades del banco central estadounidense. El presidente Joe Biden podría mantener al frente del organismo a Jerome Powell o sorprender con un reemplazo y en ese sentido, el nombre de Lael Brainard cobra dada día más fuerza.
El Político
Actualmente, el sector radical del Partido Demócrata impulsa una alternativa al actual presidente de la Fed. Powell es un republicano atípico, que se ha enfrentado a Trump para defender la independencia de la institución; al tiempo que ha cultivado apoyos en las filas progresistas tras impulsar el mayor programa de estímulos económicos de la historia de Estados Unidos, reseñó El Confidencial.
El pasado lunes, un grupo de diputados demócratas emitieron un comunicado en el que urgían a Biden a «reimaginar la Reserva Federal con el foco puesto en eliminar el riesgo climático y avanzar en la justicia social y racial». Los legisladores estaban encabezados por la mediática Alexandria Ocasio-Cortez.
Today, we joined @RepRashida, @RepPressley, @RepChuyGarcia, and @RepMondaire in urging President Biden to appoint a new Federal Reserve chair.
This is our chance to re-imagine a Federal Reserve that is focused on eliminating climate risk & advancing racial & economic justice. pic.twitter.com/0MNVosADq3
— Rep. Alexandria Ocasio-Cortez (@RepAOC) August 31, 2021
Creciente papel de Lael Brainard
Tres expertos consultados por El Confidencial coincidieron en señalar a Powell como el favorito para la reelección. Sin embargo, dos de ellos hablan del creciente papel de Lael Brainard; a quien el banco de inversión JP Morgan otorga las mayores posibilidades.
Brainard, de 59 años y ligada Partido Demócrata, no es una desconocida en Washington. Esta economista ocupa un puesto en la junta de la Reserva Federal desde 2014; cuando fue designada por Obama, aunque Powell no quiso incluirla en su equipo de Gobierno cuando llegó a la presidencia.
Durante los últimos meses se ha prodigado en apariciones públicas para marcar un perfil propio frente a algunas de las políticas de la Fed. Exige, por ejemplo, que el banco central desarrolle una moneda digital de forma inmediata, así como una mayor presión regulatoria sobre los mercados financieros. Esto le ha valido la simpatía de personajes claves en esta historia.
El rol de Powell al frente de la Fed
Sin embargo, Powell también ha jugado sus cartas, y llega al momento clave de la reelección en una posición ventajosa. El éxito de su política monetaria de estímulos millonarios y dinero barato, la más ambiciosa de la historia de Estados Unidos, le ha granjeado el apoyo de una parte importante del Partido Demócrata, a la que ha cortejado con una voluntad de poder como hace tiempo no se veía en su cargo. Desde su toma de posesión, en febrero de 2018, ha mantenido hasta 350 reuniones con miembros del Congreso, nueve al mes, y se le ha visto cenando con Warren o Brown.
El actual presidente de la Fed ha estado preparando el terreno para su reelección desde el minuto uno de su mandato. Para ello también se ha sabido ganar el respeto de los republicanos moderados, hasta conseguir restaurar la confianza bipartidista en una institución que salió muy desprestigiada de la Gran Recesión de 2008. La necesidad de lograr consensos en un clima de debilidad política de Biden también juega a favor de su reelección.
La decisión depende de Biden pero, de momento, no se ha pronunciado ni en uno ni en otro sentido. Algunos de los principales pesos políticos de su Gabinete sí lo han hecho, ya sea en público o en privado. El principal apoyo de Powell es Yellen, que ha mostrado explícitamente su preferencia por el actual dirigente.










