Un movimiento de protesta impulsado por jóvenes y conocido como “Cockroach Janta Party” (CJP) o Partido Popular de las Cucarachas está ganando fuerza en distintas regiones de la India, convirtiéndose en uno de los fenómenos sociales y políticos más llamativos del país durante las últimas semanas.
Redacción El Político
Las manifestaciones, que tuvieron su punto más visible en Nueva Delhi con una multitudinaria concentración frente al Parlamento, han comenzado a extenderse a otros estados del país y ya representan un nuevo desafío para el gobierno del primer ministro Narendra Modi.
Más allá de causar inquietud a Modi y volcar las ciudades en agitados reclamos, la particularidad del nombre del partido también está causando revuelo. Pues su origen responde a una ofensa pública hecha por el presidente del Tribunal Supremo de la India, Surya Kant.
India: Student protests in Delhi over exam leaks escalate as demonstrators demand the education minister’s resignation amid clashes with police. pic.twitter.com/Rp2mx9a6J1
— Clash Report (@clashreport) July 23, 2026
¿Cómo surgió el Partido Popular de las Cucarachas y qué reclaman?
En mayo, durante una audiencia judicial, Kant utilizó el término “cucarachas” para referirse a jóvenes desempleados. La frase causó indignación en redes sociales y rápidamente se convirtió en tema de debate nacional.
Sin embargo, en lugar de rechazar el calificativo, miles de estudiantes y jóvenes decidieron apropiarse del término y convertirlo en un símbolo de protesta. Así nació el llamado Partido Popular de las Cucarachas, que utiliza la imagen de este insecto para denunciar lo que consideran un sistema que los ignora y los margina.
Con el paso de las semanas, el nombre se transformó en una bandera de resistencia y comenzó a aparecer en pancartas, camisetas, publicaciones digitales y manifestaciones públicas. Aunque el comentario fue el detonante, el malestar ya venía acumulándose.
La situación explotó en protestas tras conocerse un escándalo relacionado con un examen de ingreso universitario de alta competitividad. La filtración de preguntas antes de la prueba generó acusaciones de favoritismo y corrupción.
De hecho, miles de jóvenes alegaron que el sistema beneficia a determinados grupos mientras deja atrás a quienes dependen exclusivamente de su esfuerzo académico. Para muchos jóvenes, este caso se convirtió en la prueba de que existen problemas estructurales dentro del sistema educativo indio.
La indignación se amplificó gracias a las redes sociales, donde millones de usuarios compartieron testimonios sobre dificultades para acceder a oportunidades de estudio o empleo. A partir de ese momento, las protestas dejaron de centrarse únicamente en el examen filtrado y comenzaron a abordar problemas más amplios relacionados con la educación y el mercado laboral.

Exigen acciones para enfrentar el desempleo juvenil
India cuenta con una de las poblaciones juveniles más grandes del mundo. Cada año millones de personas terminan sus estudios y buscan incorporarse al mercado laboral, pero muchos encuentran dificultades para conseguir empleos estables y bien remunerados.
Los manifestantes, que se hacen llamar miembros del Partido Popular de las Cucarachas, sostienen que existe una creciente distancia entre la formación académica y las oportunidades reales de trabajo.
También afirman que la competencia por los puestos disponibles se ha vuelto extremadamente intensa y que numerosos jóvenes sienten que, incluso después de años de estudio, no logran construir un futuro profesional seguro.
Esta percepción ha contribuido a que el movimiento gane simpatizantes más allá de los estudiantes universitarios y atraiga a graduados, trabajadores jóvenes y personas que buscan empleo. Precisamente la marcha hacia el Parlamento cambió el escenario.
Pues muchos pensaban que el partido en sí solo era un movimiento pequeño y digital. Pero la protesta en Nueva Delhi y las exigencias de los jóvenes tuvo un impacto real, pues miles se unieron para exigir respuestas sobre la crisis educativa y laboral.
Los jóvenes causaron tanto revuelo, que las fuerzas de seguridad intervinieron para impedir el avance de los manifestantes. Lamentablemente, los enfrentamientos dejaron cientos de estudiantes heridos y afectados por gases lacrimógenos.
The Cockroach Janta Party in India have started as a joke, but it’s become a serious movement.
It’s clear that a big chunk of India’s youth is fed up with the Indian political elites.
The Indian elites are now doing what they always do: Trying to squash the cockroach revolt.…
— Steve Hanke (@steve_hanke) July 23, 2026
Partido de las Cucarachas exige renuncia del ministro de educación
Aunque Nueva Delhi sigue siendo el principal foco de las manifestaciones de los miembros del Partido Popular de las Cucarachas, las movilizaciones ya no están limitadas a la capital. Activistas y organizaciones sociales han reportado concentraciones en diversos estados del país, incluidos territorios alejados de los grandes centros urbanos.
Según observadores del movimiento, el mensaje ha logrado conectar con jóvenes de distintos contextos sociales porque aborda problemas que afectan a gran parte de la población.
El crecimiento de las protestas del Partido de la Cucarachas está causando presión sobre el gobierno de Narendra Modi y sobre el ministro de Educación, Dharmendra Pradhan. Los manifestantes exigen su renuncia y consideran que debe asumir responsabilidad política por los problemas denunciados.
Por su parte, Pradhan ha prometido impulsar reformas, ofrecer explicaciones y garantizar mecanismos de rendición de cuentas para abordar las preocupaciones expresadas por los estudiantes.
Mientras tanto, la oposición ha intentado capitalizar el momento político. Rahul Gandhi, uno de los principales líderes opositores de la India, manifestó públicamente su apoyo a las demandas estudiantiles y respaldó los pedidos de dimisión del ministro de Educación.
También pidió que el gobierno reconozca los errores señalados por los manifestantes. Por ahora y hasta que no existan respuestas concretas, los líderes del denominado Partido Popular de las Cucarachas aseguran que las movilizaciones continuarán.









