El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, lanzó una dura crítica contra el Partido Demócrata durante una entrevista televisada. En ella, afirmó que sus rivales políticos permitieron el ingreso masivo de inmigrantes sin documentación y esa política puso en riesgo a los norteamericanos.
Redacción El Político
Las declaraciones fueron realizadas durante una aparición en el programa The Ingraham Angle, transmitido por la cadena Fox News. Allí, Vance aseguró que el Partido Demócrata ha cambiado profundamente y que actualmente está influenciado por sectores académicos y universitarios que, según él, se han alejado de la clase trabajadora tradicional.
Asimismo, el vicepresidente de Estados Unidos, acusó a la bancada demócrata de «abrazar» la bandera del comunismo y usar inmigrantes indocumentados para cumplir con sus propósitos.
J.D. Vance sostuvo que este enfoque forma parte de una transformación ideológica más amplia dentro del partido opositor. En su opinión, la nueva dirigencia demócrata ya no representa a los trabajadores sindicalizados ni a las comunidades obreras que históricamente apoyaron a esa organización política.
El funcionario también vinculó las políticas migratorias con otras posiciones progresistas, como las reformas policiales y la reducción del poder de las fuerzas de seguridad. Según dijo, existe una tendencia dentro del partido que considera perjudicial para el país.
Comunismo moderno e inmigración
Vance argumentó que el giro ideológico de los demócratas es consecuencia de la creciente influencia de universidades, profesores y académicos en la toma de decisiones políticas.
El vicepresidente señaló que el partido ya no está dirigido principalmente por líderes sindicales o representantes de la clase trabajadora, sino por sectores intelectuales que, a su juicio, promueven una visión distinta de Estados Unidos.
En ese contexto, afirmó que algunos dirigentes demócratas consideran que el país necesita ser “reconstruido desde sus cimientos”, una idea que Vance calificó como una expresión de comunismo moderno.
“Me temo que ese es el camino que están tomando los demócratas. Y eso es comunismo. Esto no es subir un poco los impuestos, por mucho que no estemos de acuerdo. Esto es abolir la policía. Esto es dejar que los criminales campen a sus anchas en sus ciudades”, expresó.
Vance on Socialist Candidates: It is communism. This is flood your country with low wage third world immigrants, and importantly, it’s confiscating wealth not because we want to make anybody’s life better but purely out of resentment—out of an attack on the people who have that… pic.twitter.com/034MYoBJEh
— Acyn (@Acyn) June 30, 2026
Las declaraciones del vicepresidente se producen en medio de la fuerte campaña en contra de la inmigración ilegal que el mismo presidente, Donald Trump, ha impulsado.
No es secreto que la administración de Trump ha defendido medidas más estrictas en la frontera sur y ha criticado repetidamente a los demócratas por apoyar políticas migratorias consideradas más flexibles.
Precisamente Vance insistió en que permitir el ingreso de personas ilegales genera presiones sobre los servicios públicos, afecta los salarios de los trabajadores estadounidenses y puede aumentar los problemas de seguridad en algunas ciudades.
“Ellos creen que Estados Unidos es un país malvado que debe ser desmantelado desde sus cimientos. Eso es comunismo en su esencia, y cada vez se observa más una tendencia en esa dirección por parte del Partido Demócrata”, puntualizó.
¿A qué se debe el malestar de J.D. Vance?
Los demócratas han rechazado en reiteradas oportunidades las acusaciones de los republicanos y alegan que la inmigración es un factor importante para la economía del país. Pero, los comentarios del vicepresidente no surgieron precisamente por un discurso pro comunismo por parte de los demócratas.
Las palabras de Vance coincidieron con el crecimiento de candidatos identificados con la izquierda dentro del Partido Demócrata de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre.
Uno de los casos más comentados fue la victoria de Melat Kiros en las primarias por un escaño del Congreso en Denver, donde derrotó a Diana DeGette. El resultado fue interpretado por analistas como una señal del descontento de parte de la base demócrata con figuras tradicionales del partido.
El mismo presidente Donald Trump expresó su malestar y acusó a los demócratas de convertirse en “comunistas de línea dura y sin Dios”. Trump aseguró que los nuevos liderazgos progresistas representan un cambio radical respecto al Partido Demócrata tradicional y advirtió que una eventual recuperación del poder por parte de esa organización podría revertir las políticas implementadas por su administración.
🚨 ÚLTIMA HORA: El presidente Trump arremete con dureza contra todos los comunistas de Estados Unidos.
“Estos son comunistas acérrimos y ateos, ¡son comunistas ateos, todos los comunistas son ateos!”
“Esta es la amenaza más GRAVE para nuestro país desde su fundación, https://t.co/sgqdPrv63n pic.twitter.com/JdM7A4tqBr
— Tony Venet (@TonyVenet274186) June 27, 2026
Curiosamente las declaraciones de Vance y Trump reflejan el alto nivel de polarización que domina actualmente la política estadounidense. Mientras los republicanos centran buena parte de su discurso en la seguridad fronteriza y la inmigración, los demócratas defienden políticas de protección para indocumentados.
Con las elecciones de medio mandato acercándose, se espera que estos temas ocupen un lugar destacado en la campaña nacional. Tanto republicanos como demócratas buscan movilizar a sus votantes utilizando asuntos que generan fuertes emociones y diferencias ideológicas.










