El Mundial de fútbol se encamina a romper una de las tradiciones más sagradas e inquebrantables en la historia del deporte rey. Así lo revelan las más recientes filtraciones del periodismo deportivo internacional.
Redacción El Político
La FIFA, bajo la dirección de Gianni Infantino, estaría dispuesta a otorgar una excepción histórica al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esto para permitirle licencias durante la entrega del trofeo en la gran final programada para el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium.
De acuerdo con una exclusiva de la cadena radial británica talkSPORT y respaldada por su reportero especializado Ben Jacobs, la FIFA no pondría ninguna objeción legal ni logística para que el mandatario estadounidense entregue la Copa del Mundo directamente al capitán del equipo ganador.
Además podrá permanecer en el centro del escenario. El cual estará integrado en la celebración de los futbolistas. Un espacio que históricamente ha estado reservado de forma exclusiva para los atletas y el cuerpo técnico.
Exclusive: Donald Trump will be allowed to lift the World Cup trophy with the winning team, as he did at the Club World Cup.
Trump will present the 2026 champions with the trophy on July 19 at MetLife Stadium alongside FIFA President Gianni Infantino.🏆https://t.co/qxodFY9Sqg
— Ben Jacobs (@JacobsBen) June 16, 2026
El antecedente del Chelsea en el Mundial de Clubes
Esta polémica flexibilización de las normas institucionales que adelanta la prensa internacional no constituye un hecho aislado. Es la secuela directa de una inusual secuencia de eventos acontecidos en suelo norteamericano.
El precedente inmediato más notorio se escenificó durante la gran final del nuevo formato expandido del Mundial de Clubes de la FIFA, celebrado en Nueva Jersey. Allí el Chelsea de Inglaterra se coronó campeón tras imponerse de forma contundente ante el París Saint-Germain.
En aquella premiación, el mandatario estadounidense sorprendió al mundo al subir a la tarima y optar por no retirarse tras entregar el galardón al capitán británico Reece James.
.@POTUS and FIFA President Gianni Infantino present @ChelseaFC with the FIFA Club World Cup trophy 🏆 pic.twitter.com/NJVgC71RWT
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) July 13, 2025
La postal resultante, con el líder republicano posando sonriente y aplaudiendo en medio de la euforia del plantel inglés como si fuese un integrante más de la nómina, se viralizó de inmediato en las plataformas digitales, despertando una oleada de críticas y gestos de abierta confusión.
El trofeo en la Oficina Oval
La asombrosa permisividad que los reportes periodísticos atribuyen a la dirigencia de la federación demuestra el estrecho vínculo personal e institucional que se ha consolidado entre Gianni Infantino y el presidente de los Estados Unidos.
Esta cercanía quedó en evidencia desde los encuentros previos organizados en la Casa Blanca, cuando el propio presidente de la FIFA trasladó el trofeo original de la Copa del Mundo hasta la Oficina Oval para una visita oficial de alto nivel.
Durante ese encuentro, Infantino le permitió a Trump sostener y contemplar de cerca el galardón de oro macizo, recordándole formalmente la estricta regla de la entidad que estipula que dicha pieza solo puede ser tocada y alzada por los futbolistas que ganen el torneo, el presidente de la FIFA y los jefes de Estado de las naciones.
FIFA President Gianni Infantino lets @POTUS hold the 2026 FIFA World Cup trophy in the Oval Office:
«It’s for winners only — and since you are a winner, of course you can as well touch it…»
«Can I keep it?» 🤣 pic.twitter.com/JqV8hoEUpO
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) August 22, 2025
Un salto a las normas de la FIFA
A falta de una confirmación oficial por parte de la FIFA, los datos manejados por la prensa británica redefinen por completo las fronteras de la neutralidad corporativa en el deporte.
Tradicionalmente, el protocolo establece que las altas esferas del poder político y los directivos se limitan a conformar una fila de honor para imponer las medallas a los protagonistas a medida que desfilan hacia el escenario.
Posteriormente, el trofeo original se sitúa de manera estática sobre un pedestal independiente, lugar donde el capitán de la escuadra victoriosa lo recoge para trasladarlo hacia el podio donde lo aguardan sus compañeros.
En este esquema clásico, las figuras gubernamentales se repliegan y se mantienen al margen de los reflectores en el momento culmen del levantamiento de la copa, garantizando que la posteridad fotográfica corresponda únicamente a los campeones del juego.
Hasta el momento de publicar está nota, no hay una confirmación oficial por parte de la Casa Blanca tanto de la asistencia del mandatario estadounidense a la final de la Copa del Mundo el 19 de julio, como a participar en la entrega de premios.










