El papa Francisco envió un videomensaje a los jóvenes cubanos que no han podido viajar a Cracovia (Polonia) para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) pero que la siguen desde La Habana y los invitó a no tener miedo de construir «una Cuba distinta», reportó Europa Press.
«Jóvenes cubanos: ¡Ábranse a cosas grandes! No tengan miedo, no sean tiquismiquis. ¡Sueñen que el mundo con ustedes puede ser distinto! ¡Sueñen que Cuba con ustedes puede ser distinta y cada día mejor! ¡No se rindan!», exhortó en un mensaje enviado el jueves por la tarde.
Así, les pidió que sean «libres de las ataduras de este mundo» y se conviertan en «constructores de puentes» pero no de un puente como el que podría levantar un ingeniero sino de un «puente humano», dándose la mano y dialogando incluso con los que piensan diferente.
«Muchachos y muchachas reunidos en La Habana, pero con el corazón puesto en Cracovia: ¡no se desencuentren! ¡Vayan juntos! Tiendan puentes, siempre con la mano tendida», exclamó.
Además, instó a los jóvenes a ser «soñadores» para poder transmitir esperanza porque, según añadió, «los jóvenes que no tienen esta capacidad de soñar y andar adelante ya se jubilaron y no sirven ni para papel picado en fiesta de carnaval».
Los jóvenes, según precisó, tienen que «armar lío».
El Papa también los invitó a dejarse contagiar por el amor de Dios para poder mirar a los demás con misericordia, cercanía y ternura, sobre todo, a quienes sufren. «Enférmense, enférmense de amor», proclamó.
El Papa se despidió asegurándoles su cercanía y oración por todo el pueblo cubano, así como con «un abrazo y un puente», en referencia a ese puente humano que les pidió que construyan.
El mensaje del video a la juventud de la Isla da una visión de desenfado, un llamado en el fondo a no estar conforme y contribuir a cambios, aunque no haga referencia directa a estos. Contrasta claramente con la actitud estrictamente pastoral que mantuvo durante su visita a Cuba en septiembre 2015.
Durante su estancia Francisco evitó un encuentro con opositores y mantuvo estricto silencio sobre las violaciones que comete el régimen en la Isla contra este sector, situación que activistas de derechos humanos han denunciado una y otra vez.
Con información de El Diario de Cuba










