El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), estudia una nueva medida que podría transformar el proceso de asilo en Estados Unidos y hacerlo un poco más complejo.
Redacción El Político
La propuesta permitiría a las autoridades migratorias rechazar determinadas solicitudes sin realizar una entrevista previa con el solicitante. Una práctica que durante décadas ha sido parte fundamental del procedimiento.
Según documentos exclusivos obtenidos por CBS News, la iniciativa forma parte de una serie de cambios impulsados por la Casa Blanca para reducir los tiempos de procesamiento y reforzar los controles dentro del sistema migratorio.
¿Qué cambiará con la nueva regulación?
En el texto, se expone que el gobierno del presidente Trump otorgará mayores facultades a los funcionarios del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).
Los agentes de inmigración podrán revisar las solicitudes y decidir quién pasa al siguiente proceso.
Actualmente, la práctica habitual consiste en entrevistar a la gran mayoría de los solicitantes antes de tomar una decisión sobre sus casos.
Sin embargo, y bajo la nueva normativa, las solicitudes de asilo serán rechazadas por el USCIS si no cumplen con los requisitos básicos establecidos por la ley.
La legislación estadounidense establece que, una persona debe presentar su solicitud de asilo dentro del primer año después de haber ingresado al país. Por lo tanto, aquellos que excedan ese límite podrían tener problemas para acceder al beneficio.
The Trump administration is developing a plan that would allow U.S. immigration officials to quickly reject some asylum applications without interviewing the applicants, according to internal federal government documents obtained by CBS News. https://t.co/1dWrBMNNTb
— CBS Miami (@CBSMiami) June 1, 2026
Excepciones y complicaciones
Aunque la propuesta endurece el proceso de asilo, no elimina las excepciones contempladas por la legislación migratoria de Estados Unidos.
Actualmente existen circunstancias especiales que permiten presentar una solicitud después del primer año de llegada al país. Entre ellas se encuentran algunos problemas médicos graves, cambios extraordinarios en las condiciones del país de origen o situaciones relacionadas con una representación legal inadecuada.
Según los documentos obtenidos por CBS News, los funcionarios del USCIS seguirán evaluando si los solicitantes califican para alguna de estas excepciones antes de tomar una decisión definitiva sobre sus expedientes.
En cuanto a los casos rechazados administrativamente, estos podrían ser remitidos a los tribunales de inmigración. Lo que significa que muchos solicitantes de asilo tendrán que defender su permanencia en Estados Unidos ante un juez.
Todo esto implica un proceso más engorroso y adversarial que la evaluación inicial realizada por USCIS.
En lugar de una entrevista administrativa, los inmigrantes deberán presentar pruebas y argumentos legales en audiencias formales para evitar una orden de deportación.
Lejos de ser una vía simple, es mucho más complicada. El cambio solo aumentará la presión sobre los tribunales migratorios que ya enfrentan importantes retrasos debido al elevado número de casos pendientes.










