El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se encargará de supervisar todos los pagos por combustible que realicen las aerolíneas y empresas navieras internacionales, tal como informó Petróleos de Venezuela (PDVSA) en una misiva.
Redacción El Político
De acuerdo con un comunicado emitido por la estatal petrolera y difundido por medios locales, las compañías deberán seguir nuevas instrucciones bancarias para pagar el suministro de combustible de aviación JET A1, así como de combustibles marítimos utilizados por buques internacionales.
El cambio representa un nuevo paso dentro de la reestructuración financiera que atraviesa el sector petrolero venezolano. A su vez, forma parte de un esquema de control y supervisión internacional sobre los ingresos generados por la comercialización de recursos energéticos del país.
Las nuevas reglas del Tesoro de Estados Unidos
Según el texto emitido por PDVSA, las empresas deberán adaptar sus procesos administrativos y remitir los comprobantes de pago correspondientes para garantizar la continuidad del suministro de combustible. La disposición entró en vigor de manera inmediata y afecta a todas las operaciones vinculadas con el abastecimiento de aeronaves y embarcaciones en Venezuela.
Aunque PDVSA es la encargada de distribuir el combustible dentro del país, la gestión de los pagos en moneda extranjera está bajo la supervisión del Tesoro de Estados Unidos.

Para las compañías internacionales, el cambio supone la necesidad de adecuar sus procedimientos financieros a las nuevas condiciones establecidas por las autoridades venezolanas y estadounidenses.
La medida busca además mantener una línea de transparencia en las transacciones. Tomando en cuenta que Venezuela tiene una larga data de corruptela, falta de controles internos y problemas administrativos, la vigilancia externa preserva el sistema de confianza entre las partes.
Esta decisión tampoco es imprevista. Desde principios de 2026, Washington asumió el papel central en la supervisión de los ingresos derivados de la explotación y comercialización de petróleo venezolano.
Inicialmente, estos recursos eran canalizados a través de una cuenta en Catar. No obstante, se determinó que serían depositados en una cuenta administrada por el Tesoro de Estados Unidos.
Para algunos observadores en Venezuela, la acción representa un riesgo que el Estado, bajo liderazgo de Delcy Rodríguez, no debería permitir.
Aun así, hay quienes consideran que la supervisión de Estados Unidos es más que necesaria. De esta manera, es posible tener un seguimiento más riguroso del destino de los recursos obtenidos por la venta de petróleo y combustibles.
Bajo este modelo, los fondos pueden ser utilizados para financiar servicios públicos y otras necesidades de Venezuela, pero sujetos a procesos de auditoría y control.










