La serie mundial de béisbol --
ESCRIBIDERAS | Acaba de arrancar la Serie Mundial de Béisbol con su alegría de meta mundo
Una luz de Vía Láctea y neón hace tábula rasa de las emociones que cada hijo de vecino llevó al estadium, con el corazón inclinado hacia su equipo preferencial. La grama, que la gente fina llama césped y los gringos cortan con el cuchillo del “grass” tajante y democrático, reposa, inánime, a la espera de que se haga el prodigio de los peloteros que la fatigarán con el mismo desafío del primer mono que tuvo el descaro de pisar en la tierra con dos pies. Los uniformes llenan de colores el terreno por su instinto de banderas, para levantarle la autoestima a la chatura de la vida cotidiana y quebrar el acero de la rutina, porque, según Neruda, “pasan días iguales persiguiéndose”.






