Análisis Político

Mike Flores

Goles en el cielo

Desde el comienzo del siglo 21 diversos futbolistas han perdido la vida en su esplendor atlético.

Hace pocos días, Victor Brannstrom de 29 años, puso adelante al Pitea sueco ante el Umedalen a los 4 minutos de iniciarse el partido, posteriormente cayó en el engramado para perecer un rato después. El jugador se había retirado en enero, después de tener un colapso parecido, pero volvió a jugar luego que las pruebas indicaron que no tenía problemas graves del corazón.

Brannstrom se une a una lista larga de jugadores que han perdido la vida cumpliendo sus funciones en un engramado que escogieron como carrera. Hay alarma entre los directivos de equipos, especialmente en Europa, donde ha pesar de los avances médicos y los pruebas que se someten los atletas, hay muchas más fatalidades ahora, de lo que habían en años anteriores.

Catalin Hidan de Rumania, murió de un paro cardíaco en el 2000 en juego amistoso de su equipo el Dinamo de Bucarest contra el Oltenita. En su honor las gradas del norte del estadio llevan su nombre.

Marv-Vivien Foé, mediocampista de la selección de Camerún y del Manchester City inglés, falleció en juego de la Copa Confederaciones del 2003 ante Colombia, en el estadio Geral de Lyon en Francia. Al minuto 72 sucumbió en el círculo central. En un estudio se comprobó que sufría de cardiomiopatía hipermetrópica, una afección hereditaria que incrementa el riesgo de muerte súbita durante la práctica de algún ejercicio.

Danny Ortiz, portero del CSD Municipal, en juego en el 2004 del clásico guatemalteco ante Comunicaciones, chocó con el delantero rival Mario Rodríguez, sufriendo rotura del pericardio, muriendo en el hospital dos horas después.

Cristiano Junior, delantero brasileño del Dempo, de India, sufrió un golpe con el portero del Subrata Paul en la final de la Copa Federación, en el momento que anotaba un gol. No había atención médica en el estadio y llegó sin signos vitales al hospital. El suramericano era el mejor jugador pagado en India en el momento.

En el 2007, Antonio Puerta, lateral del Sevilla, colapsó 35 minutos después de comenzado el primer partido de la temporada ante el Getafe. El jugador fue sustituido, pero logró caminar hasta los vestuarios donde cayó de nuevo, llegando sin signos vitales al hospital.

En el 2009, el portero de la selección alemana y del Hannover, Rober Enke, se lanzó al frente de un tren en Elivesse, dejando una nota para su esposa e hija. Enke había estado sufriendo una crónica depresión por seis años y estaba bajo tratamiento siquiátrico.

El brasileño Paulo Sérgio Oliveira da Silva (Serginho), defensor del Sao Caetano, sufrió un ataque al corazón al minuto 60 en juego ante Sao Paulo en el “Brasilerao” del 2009. La autopsia reveló que el corazón de Serginho pesaba 600 gramos, el doble del peso normal del promedio humano.

Matt Gadsby, futbolista inglés del Hinckley falleció en juego ante Harrogate, tres días de después de cumplir 27 años. Pruebas revelaron una cardiomiopatía arrimo génica ventricular, enfermedad hereditaria que afecta el músculo del corazón.

Miklos Fehér, seleccionado húngaro, jugando para el Benfica de Portugal de visitante ante el Vitoria Guimaraes entró de suplente y asistió el único gol del juego. En tiempo de descuento inmediatamente después de recibir cartulina amarilla, cayó hacia atrás, a pesar de los esfuerzos no pudo ser resucitado. La misma afección hereditaria de otras muertes, fue confirmada en el jugador.

Phil O´Donell, de 25 años, escocés y del Motherwell de su país, colapsó en juego de la temporada del 2007 ante el Dundee, el medicampista fue llevado al hospital donde murió minutos después. El examen post mortem reveló una falla del ventrículo izquierdo.

Bob Elejiko, nigeriano jugador del Merksem belga, tuvo una ruptura traumatica de la aorta en partido contra el Kaart en el 2011, muriendo en el campo y el juego fue cancelado.

En el 2012, el italiano Piermario Morosini, murió de un paro cardíaco jugando en la Seria B de su equipo Livorno.

Estos atletas dejan atrás a familiares, amigos, y fanáticos que aplaudieron sus virtudes en el campo de juego, y que ahora los ángeles disfrutan en el firmamento.

 

Mike Flores-mike@elpolitico.com | @mikeatmiami | @ElPoliticoWeb

 

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