En la segunda mitad del siglo 20, Alfred Jarry y un grupo de surrealistas franceses fundaron, burlonamente, el Colegio de Patafísica para propagar su doctrina del “estudio de las soluciones imaginarias y las leyes que regulan a las excepciones”. Este divertimento, que define a la realidad como anormal y, por lo tanto, la regla es lo extraordinario, se refunda cada vez que en nuestros tiempos, políticos y “especialistas” (¿de qué?), intentan convencer a sus audiencias sobre “guerras justas”; terrorismo como una legítima “lucha asimétrica”, sobre “revoluciones pacíficas pero armadas” (Hugo Chávez, dixit); con una serie de eufemismos orwellianos o explicaciones estrafalarias.

Ariel Segal es periodista, escritor, analista internacional y columnista del diario peruano La República
Fue patafísica la explicación de los senadores paraguayos que destituyeron en un juicio precipitado a Fernando Lugo –aunque fue absolutamente legal y constitucional– pero más patafísico fue Mercosur suspendiendo temporalmente a Paraguay con una solución imaginaria que contradice el artículo 4 del protocolo de Ushuaia, que exige textualmente: “En caso de ruptura del orden democrático en un Estado Parte del presente Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado”. Pues bien, el estado afectado, Paraguay, no tuvo ningún representante en la reunión de Mercosur en Mendoza, ni de Lugo ni del gobierno de Franco.
Kirchner, Mujica y Rousseff también permitieron el acceso de Venezuela (los tan necesitados petrodólares) y desdeñaron un estatuto básico de su documento fundacional, el Tratado de Asunción de 1991, el cual establece en su artículo 20 que las solicitudes de adhesión de terceros países tienen que ser votadas por decisión unánime de los Estados del bloque.
Lo legal y lógico era esperar hasta que asuma el nuevo gobierno resultante de las futuras elecciones paraguayas para votar por el ingreso a un nuevo Estado al ente comercial.
Mercosur adoptó resoluciones ilegales e ilegítimas en el caso de la crisis paraguaya y demostró que para justificar decisiones ideológicas no hay nada mejor que actuar bajo la lógica de la ilógica, es decir, haciendo de las excepciones, reglas, como los patafísicos.
Ariel Segal – La República (PE) | @ElPoliticoWeb





