Del Editor

Correa y Evo gemelos

ALEXIS ORTIZ | Es ostensible que para ellos los derechos humanos son un fastidio, caprichos burgueses prescindibles

Ese Aristóteles tropical, que también responde al nombre de Rafael Correa y martiriza a los ecuatorianos, formuló la peregrina tesis de que la OEA es prisionera de la visión anglosajona de los derechos humanos.

O sea, que los derechos humanos (a la vida, educación, a la expresión libre, a la nacionalidad, al asilo, etc), no son universales, indivisibles e inalienables, sino que hay unos malos, los anglosajones; y otros bondadosos, los de Correa y sus ministros obsecuentes.

Esa concepción trasnochada de los derechos humanos, es la que lleva a Correa, y a su patético canciller Ricardo Patiño, a arremeter contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, por escoger como secretario general al mexicano Emilio Álvarez Icaza, figura respetable y experimentada en la defensa de las garantías ciudadanas, en lugar de uno de los candidatos sumisos a la banda Correa, Evo, Ortega, Chávez y los Castro.

Y como Evo Morales comparte la estolidez de Correa, a través de su ministra Amanda Dávila, despotricó contra el derecho de asilo, cuando expresó el público enojo del gobierno boliviano porque Brasil reconoció como perseguido político, y le otorgó asilo, al senador y ex gobernador Roger Pinto.

Para desacreditar a Pinto, el gobierno autoritario de Morales aduce que el caso del senador no es político sino de delito común. O sea que es el gobierno de Evo y no el Poder Judicial quien califica el delito y, además, le impone esa calificación abusiva al gobierno que concede el asilo, en este caso el brasilero.

Es ostensible que para Correa y Morales los derechos humanos son un fastidio, caprichos burgueses prescindibles…

ALEXIS ORTIZ – El Político | alexisortiz@elpolitico.com | @AlexisOrtizB |@ElPoliticoWeb

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