Ollanta Humala. En el peor momento de su aún joven presidencia: gabinete descuajeringado; Conga en el limbo; un gobierno que, tras un buen aterrizaje suave post campaña turbulenta, se desorientó y aún no ha podido ofrecer una perspectiva que ilusione en áreas cruciales como seguridad ciudadana y conflictividad social; una administración que se empantana por no decidir con oportunidad; su popularidad cayendo; y él diciendo que hará los cambios “en el momento adecuado, ni más, ni menos”, todo lo cual proyecta una imagen de tomador de indecisiones. Se juega mucho en el relevo ministerial que se viene. Ojalá la achunte pues el costo de fallar sería grave y llevaría a que se le empiece a demandar –como a Alejandro Toledo en su tiempo– que ‘dé un paso al costado’ en el sentido de arrimarse un poquito para que un premier fuerte tome las riendas del gobierno.
Nadine Heredia. Está muy bien una primera dama activa e inteligente que no solo haga crochet, aunque la gente votó por Ollanta Humala. Ya no le preocupa ocultar que ella corta el jamón en Palacio, una imagen que la debe poner contenta pero que, a la larga, daña la imagen política del marido. Pensando en su obvia carrera futura, hay que ver la ruta que elija: ¿Cristina Kirchner o Hillary Clinton?
Óscar Valdés. Su premierato fue malo pues metió al gobierno en un túnel sin diálogo del cual ahora Palacio quiere salir cuanto antes, pero peor es la agonía de su gestión, la cual se recordará como la más penosa en mucho tiempo. El presidente sigue ofreciendo su puesto, con poco éxito, mientras él da vueltas como pollo sin cabeza en entrevistas que quieren demostrar lo bueno que fue su trabajo.
Daniel Abugattás. Culmina una mala presidencia del Congreso pues, en lugar de ejercer el cargo como constructor de consensos, se dejó ganar por el arrebato y acentuó su fama de fosforito y picapleitos. Con ese estilo, es obvio que no sirve para un puesto en un Ejecutivo que ahora le urge tener un rostro dialogante.
Miguel Castilla. Cada vez más consolidado al frente del MEF, con una relación bien labrada con Palacio y parece que cada vez con más ganas de empezar a promover reformas microeconómicas que son clave para la competitividad de la economía.
Salomón Lerner. Recuperando espacio como primer amigo de la nación, pero es obvio que sería un error que el presidente Humala le ofreciera otra vez el premierato, al menos en una oportunidad como la actual.
Coronel Tomás Garay. Retorno triunfal. El jefe del penal de Lurigancho es una revelación, con medidas sencillas que apuntan a un buen manejo de una de las cárceles más complicadas del país. Ya nadie cuestiona su corte tres milímetros, que podría ponerse de moda en el gobierno.
AUGUSTO ÁLVAREZ RODRICH – La República (Perú) |alvarez.rodrich@glr.pe |@alvarezrodrich |@ElPoliticoWeb





