El Gobierno de Cristina Fernández no reaccionó en público, aunque sí en privado, al discurso del líder sindical de la Central General de Trabajadores, Hugo Moyano, exaliado político de los K. “Flaca y agresiva”, contó un ministro que se le oyó decir a Cristina, a modo de conclusión de la convocatoria. Un primer adjetivo sobre la cantidad de gente que participó. Un segundo, sobre la calidad del discurso. Quienes la vieron ayer a la Presidenta contaron que estaba enojada y dolida.
La decisión de la jefa del Estado está tomada y no tiene marcha atrás. ”Se redoblará el esfuerzo para desplazar a Moyano de la CGT”, contó un ministro. El Ministerio de Trabajo tiene diez días para resolver la impugnación presentada por los gremios enemigos del camionero sobre la convocatoria electoral cegetista del 12 de julio, la siguiente carta que usará la Casa Rosada para dar una nueva batalla contra el líder gremial.
Mariana Verón – La Nación (AR) |@ElPoliticoWeb





