Como Rambo. Ese es el estereotipo que, desde Vietnam, han enfrentado los veteranos de guerra en Estados Unidos. Si bien durante el conflicto en el sudeste asiático los ex combatientes eran tema de debate recurrente en la sociedad norteamericana, los soldados que hoy regresan de Irak y Afganistán prácticamente pasan inadvertidos, casi como una suerte de fantasmas de una guerra impopular. Sin embargo, están ahí, e incluso protagonizan un creciente y grave problema.
Actualmente, según informa la revista Newsweek, unos 18 veteranos de las distintas guerras en que ha intervenido EEUU se suicidan al día, es decir, cada 80 minutos un ex uniformado se quita la vida. La cifra es tan alarmante que el número de suicidios entre ex soldados supera los 6.466 muertos en el territorio iraquí y afgano entre 2001 y 2012.
Así, por ejemplo, en 2009 hubo 1.868 intentos de suicidio de veteranos de ambas guerras, de los cuales se concretaron 100. Según el Departamento de Asuntos de Veteranos, en 2010 hubo un promedio de 950 intentos de suicidio al mes, de los cuales un 7% se concretó. Así, ese año hubo casi 800 suicidios de veteranos, mientras que 553 murieron en el campo de batalla. Según las estadísticas, de los sobrevivientes de los suicidios, un 11% vuelve a intentarlo en los siguientes nueve meses.
Aunque para muchos el tema es “incómodo”, la prensa estadounidense no ha ocultado esta tragedia. Esta semana, la revista Newsweek publicó un largo artículo que sostiene que la principal causa de este fenómeno tiene que ver con el trauma que provoca entre los veteranos el haber matado a alguien en combate, algo que muchos no soportan y, como vía de escape, se quitan la vida. Lea la nota completa en La Tercera.
ALEJANDRO TAPIA – LA TERCERA (CH) | @ElPoliticoWeb





