Rusia contempla la posibilidad de autorizar ataques preventivos para destruir el escudo antimisiles de EEUU desplegado en territorio europeo si ve amenazada su seguridad, según declaró hoy el jefe del Estado Mayor ruso, Nikolái Makárov.
“Teniendo en cuenta el carácter desestabilizador de la defensa antimisiles, que en particular genera la ilusión de impunidad de un golpe devastador, la decisión de recurrir a medios preventivos de interceptación se tomará en momentos de agravamiento de la tensión”, aseveró Makárov, citado por la agencia Interfax.
El general ruso, que participó en la conferencia internacional sobre defensa antimisiles celebrada hoy en Moscú, subrayó que esa misión podría ser desempeñada por las baterías rusas de misiles “Iskander”, desplegadas en las fronteras de Rusia con los países europeos.
“El despliegue de nuevos armamentos de ataque en el sur y noroeste de Rusia para poder abatir los sistemas de defensa antimisiles, incluyendo el despliegue del sistema ‘Iskander’ en la región de Kaliningrado, es una de las opciones para destruir la infraestructura del escudo en Europa”, dijo Makárov.
El jefe del Estado Mayor ruso no dudó en amenazar de manera directa a los países que albergan los componentes del sistema de defensa estadounidense.
“Nuestros socios deben preguntarse si vale la pena que Rusia tome medidas militares que amenazarán directamente a los países en cuyo territorio se desplieguen los elementos de la defensa antimisiles bajo el pretexto de protegerse de inexistentes amenazas por parte de países con regímenes impredecibles”, advirtió.
La primera fase del escudo será declarada como operativa en la cumbre que celebrará la OTAN este mes en la localidad estadounidense de Chicago. Antes de ello, Rusia usará los resultados de un software informático para mostrar “cómo los dispositivos de defensa antimisiles (…) podrían afectar la capacidad de disuasión nuclear rusa”, según declaró el viceministro de Defensa ruso, Anatoli Antonov, al diario Rossiiskaya Gazeta.
Por su parte, la secretaria asistente para Defensa y Asuntos Estratégicos Globales de Estados Unidos, Madelyn Creedon, dijo que los negociadores estadounidenses no han visto la simulación, pero que están deseando hacerlo.
“Estados Unidos ha sido muy claro a la hora de decir que los sistemas no están diseñados ni pretenden alterar de manera alguna la defensa estratégica de Rusia”, añadió. “Es, de hecho, muy importante para nosotros que mantengamos una estabilidad estratégica con Rusia”, remató Creedon.
El escudo antimisiles, cuyos primeros elementos ya ha desplegado Estados Unidos en territorio europeo, despierta gran recelo en Moscú, que sin éxito exige a Washington garantías jurídicas de que su despliegue en Europa no supondrá una amenaza para la seguridad rusa.
En este sentido, Moscú insiste en la creación de un sistema antimisiles conjunto en el que Rusia se encargaría del flanco norte continental, tal como había propuesto el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y como reiteró hoy Makárov.
EFE – Europa Press |@ElPoliticoWeb





