Análisis Político

Américo Martín

Obligados a elegir

Américo Martín


Abogado, político, escritor, columnista y ex guerrillero venezolano. Nació en Caracas el 1 de febrero de 1938 Militante de la izquierda y cercano colaborador de Fidel Castro, hasta su separación, cuando pasó a ser su más acérrimo crítico. Decantado y dedicado a escribir sobre Latinoamérica, su poesía y sus vicisitudes políticas. Es autor de varios libros, como "La sucesión de Castro, una herida abierta" y el más reciente, "La violencia en Colombia".
Las más importantes elecciones de Latinoamérica serán las de México y Venezuela. Inciden en ambas factores extraordinarios: un agresivo narcotráfico en el país azteca y un debate crucial en Venezuela
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Este señor tiene derecho a no leerme, a lo que no tiene derecho es a ser Presidente de México a partir de la ignorancia.

De Carlos Fuentes a Peña Nieto

Las más importantes elecciones de Latinoamérica serán las de México el 1 de julio y Venezuela el 7 de octubre. Inciden en ambas factores extraordinarios: un agresivo narcotráfico en el país azteca al cual tendría que enfrentar el PRI si venciera en los comicios; y un debate crucial en Venezuela que envuelve su destino como país y el de gran parte del hemisferio, para el caso de que el presidente Chávez fuera derrotado por el abanderado de la Unidad Democrática, Henrique Capriles Radonski.

El retorno del PRI ya no es una sorpresa: si Peña Nieto resulta electo como muchos creen, será la culminación de un proceso de progresivo posicionamiento del partido fundado por Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. El PRI es mayoría en el parlamento y cuenta con más gobernadores que el PAN y el PRD, sus dos enconados rivales.

Aunque en reciente debate entre los candidatos, la oficialista Josefina Vásquez Mota fue percibida vencedora; según empresas consultoras el que predomina es Peña Nieto, lo que ha dado lugar a ataques incisivos sobre su aptitud para presidir la segunda economía latinoamericana y combatir a los violentos carteles de la droga. Hasta el gran Carlos Fuentes, desde Cervantes uno de los narradores más notables de la lengua, fue cáustico con el abanderado del PRI.

De los temores sobre la capacidad de Peña Nieto parecieran hacerse cargo notables del partido como Salinas de Gortari, quien está dispuesto según se comenta a tutelar al joven abanderado del PRI. No sé si los intentos de desdorar las virtudes de Peña Nieto son subproductos de la pasión electoral. Creo en todo caso que cualquiera que sea el vencedor debe contar con fuerza institucional cimentada en un sólido partido. Y como con frecuencia el cargo hace al hombre, tal vez Peña Nieto resulte más apto de lo que algunos piensan. “Tal vez”.

El presidente Chávez está enfermo, de eso no hay la menor duda. El histórico PRI endiosó al partido más que a sus máximos líderes, lo que ya es decir. Cárdenas, por ejemplo, que según Enrique Krause era la “conciencia de México”, no pudo constitucionalmente postularse para la reelección. El partido de Chávez hace exactamente lo contrario. ¿Conclusión? El PRI sobrevivió a la caída de Salinas, pero el PSUV no estaría en condiciones de hacerlo en ausencia de su Gran Timonel.

Al enfermo Roosevelt lo sucedió Truman y no pasó nada. Al enfermo Chávez nadie puede sustituirlo. Esta ominosa verdad alcanza alturas dramáticas dado que en cuatro meses el gobierno y la Unidad Democrática pondrán toda la carne en el asador. Si gana Capriles cambiará la historia. Si gana Chávez también. Toda elección se dice “histórica” así sea inocua. La del 7 de octubre sí que lo es con independencia del resultado, porque está en juego si el régimen le dará una nueva vuelta al torniquete totalitario, o la democracia consolidará un régimen respetuoso de los derechos humanos. No es más, no es menos.

Los resobados sustitutos de Chávez, si éste no pudiera participar, demostraron que no pueden unir al partido, absorber la popularidad del líder e impedir que el fracaso material y moral del régimen los expulse del mando. Si el presidente se va quizá la división recorra el cuerpo del PSUV desde la testa hasta los pies. Adicionalmente sería un hecho la estampida de los encumbrados militar-civiles cuyos nexos criminales están siendo denunciados por todas partes.

Es lo que explica que a estas alturas no sepamos –nadie lo sabe– si Chávez competirá con Capriles. Es la propia cúpula del PSUV la que levanta las conjeturas sobre su estado de salud. Las voces que avanzaron tímidamente la necesidad de reflexionar acerca de la posibilidad de que Chávez no fuera candidato, fueron drásticamente acalladas por los sudorosos causahabientes. El partido se coloca así en el filo de la navaja frente a tres opciones teóricas: candidatura de Chávez, candidatura de un suplente o suspensión de las elecciones, vulgo: autogolpe.

Ponderando las realidades de Venezuela y la intolerancia del sistema jurídico interamericano contra usurpaciones y golpes, se hace cuesta arriba y contraproducente un temerario desconocimiento de la voluntad popular. Pero como sin Chávez el PSUV no cuenta en términos electorales, queda la última carta. Una carta digna de la imaginación de Carlos Fuentes: que el candidato sea llevado en angarilla a inscribirse, supliendo sus carencias con la fotografía en la tarjeta electoral, acompañada de la vociferación de su nombre por medio del descomunal predominio de medios, dinero y poder que ostenta el régimen.

En su obra Terra Nostra, Fuentes describe el titánico recorrido de Juana la Loca por todos los rincones de España, llevando el féretro de su esposo Felipe el Hermoso, en medio de un coro aterrador y oscuro de plañideras, con Juana a la cabeza.

Yo soy de los que creen que Chávez sobrevivirá a su afección, y ojalá así ocurra, pero de lo que el presidente no podrá librarse es de la romería de plañideras revoloteando alrededor de su lecho de enfermo para ver si salvan sus posiciones de poder, con el triunfo del debilitado candidato. O cuando menos el de su fotografía.

Afortunadamente Capriles, con su estupendo avance hacia la presidencia, puede librarnos de este indecoroso espectáculo.

AMÉRICO MARTÍN |@AmericoMartin |@ElPoliticoWeb

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