Latinoamérica

Colombia: El golpe a los “Jojoyes”

"La clave radica en saber si las Fuerzas Armadas pueden seguir acabando con la guerrilla", señala el analista colombiano Mauricio Vargas

Por Mauricio Vargas, periodista y escritor colombiano

Ninguno de los dos bandos tiene razón. Ni Colombia enfrenta un grave retroceso en seguridad, ni las denuncias sobre rebrotes de secuestro, extorsión y ataques guerrilleros son inventadas. No hay retroceso general como dicen los ‘furibistas’, pero tampoco es cierto que nada esté pasando, como aseguran los ‘ultrasantistas’. La realidad es que, aunque en este siglo ha habido enormes avances para los cuales fueron fundamentales las políticas de Álvaro Uribe, décadas de dominio de los grupos armados ilegales en importantes regiones del país y la persistencia del narcotráfico como motor de esos grupos criminales obligan a pensar que la violencia, aun reducida, pervivirá en el país por años.

De modo que la clave no está en la discusión sobre si hay o no un rebrote general de la violencia. La clave radica en saber si las Fuerzas Armadas están en capacidad de reponerse de los golpes y de seguir acabando con la guerrilla. Con perdón de los ‘ultrasantistas’, al principio del mandato de Santos la cosa pintaba muy mal. Y con el perdón de los ‘furibistas’, en los meses recientes la nueva estrategia puesta en marcha bajo el liderazgo del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, está dando importantes resultados. No en todo el país, pero sí en regiones claves como los Llanos orientales, histórico bastión de las FARC.

Tras el durísimo golpe en Arauca el 20 de marzo, en el que cayeron 33 guerrilleros y cinco más fueron capturados, y que fue la respuesta al ataque del 17 en el que las Farc asesinaron a 11 militares, cinco días después vino el bombardeo en área rural de Vistahermosa, en el Meta, de un campamento donde entrenaban a tropa y mandos medios. Allí murieron 36 guerrilleros, entre ellos dos comandantes de frente y una docena de mandos -algo así como varios generales y una docena de coroneles- que eran la nueva generación de jefes del Bloque Oriental, el que bajo el mando del ‘Mono Jojoy’, abatido hace año y medio, llegó a representar más de la mitad del poder económico y de guerra de las FARC.

Los ‘Jojoyes’, que así llamaban a estos herederos de uno de los más sanguinarios asesinos de la historia de Colombia, cayeron bajo 10 toneladas de bombas. Llevaban entre 15 y 20 años en las FARC y tenían una formación que no es posible suplir en pocos meses. Eran el futuro de este bloque y la única posibilidad de que resucitara su máquina de guerra que desde hace años, y por fortuna sin éxito, ha tenido como objetivo penetrar Cundinamarca para cercar a Bogotá. Como si fuera poco, Mauricio, alias el ‘Médico’, llamado a suceder a ‘Jojoy’, está siendo responsabilizado por el secretariado y por los frentes que resultaron golpeados por lo ocurrido, lo que complica aún más la situación del Bloque Oriental.

La clave de la operación fueron los centros de fusión de inteligencia regional, un pilar de la nueva estrategia de las FFAA que se basa en el uso lateral y no vertical de la información. Son grupos de inteligencia de las tres fuerzas militares y de la Policía, cuyos integrantes, en vez de entregar la información a sus superiores para que arriba la guarden de manera celosa, como sucedía en el pasado, la comparten enseguida entre ellos para que pueda ser utilizada de inmediato por las fuerzas de ataque.

La información procede de infiltrados en la guerrilla, una táctica doblemente valiosa, pues no solo provee datos sino que, al dar resultados, llena a los mandos de las FARC de desconfianza hacia sus propios hombres. El exitoso golpe contra los ‘Jojoyes’ es una demostración clara de que sí se puede y de que, más allá de las discusiones de tinte político sobre el rebrote -que es real pero no generalizado- de la violencia, lo importante es que militares y policías sean capaces de responder a la amenaza y de hacerlo con la contundencia de los recientes golpes.

MAURICIO VARGAS - El Tiempo (Colombia) |@mvargaslina |@ElPoliticoWeb

Mauricio Vargas es un periodista colombiano, autor de libros de política.  Fue ministro de Comunicaciones de Gaviria y director de la revista colombiana Cambio.

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