Del Editor

La revolución se traga a sus hijos

Para el caudillo totalitario el primer sospechoso es su colaborador más cercano

Leímos en El Nuevo Herald de Miami una nota del periodista Antonio María Delgado, informando del cruel ensañamiento de Hugo Rafael Chávez Frías, contra su antiguo fiel aliado, el General en Jefe (ascendido por el propio Chávez) Raúl Isaías Baduel.

Tal cosa no debe sorprender a nadie. Es fama que como Saturno, todo proceso revolucionario termina devorando a sus hijos. O para decirlo en lenguaje más terrenal, el que sirve a un caudillo totalitario, no importa cuan leal haya sido, cava su tumba.

La Revolución Francesa del siglo XIX, por ejemplo, terminó llevando a la guillotina no sólo al Rey y demás personeros del Antiguo Régimen, sino también a muchas de sus figuras más emblemáticas: Danton, Desmoulins, Hebert, Saint Just y, el 9 de termidor, hasta el propio Robespierre, el capitán del Terror.

En su novela El Señor Presidente, el premio Nóbel guatemalteco Miguel Ángel Asturias, nos presenta la tragedia de Miguel Arcángel (o Miguel Cara de Ángel), el favorito del dictador (Estrada Cabrera), quien pierde el favor de este y termina pudriéndose en una ergástula asquerosa.

Stalin hizo asesinar a Troski, principal aliado de Lenín para instaurar a sangre y fuego el comunismo en Rusia. Y no conforme con eso, sometió a prisión, torturas y muerte a casi todos los miembros del Comité Central (la dirección) del PCUS (el partido comunista que lo había llevado al poder).

El genocida rojo, Mao Tse Tung, liquidó a cuanto dirigente se atrevió a la más leve postura crítica. Entre otros ordenó matar a Lu Chiao Chi y al que llamaba su íntimo camarada de armas, Lin Piao.

En Cuba, como es lógico, no podía ser distinto, Fidel Castro metió 20 años en la cárcel a su mejor guerrero de la primera hora, Huber Matos, y, defenestró a sus mimados líderes juveniles Robertico Robaina y Felipe Pérez Roque. Y cuando desaparecieron inopinadamente de la escena dirigente, Carlos Aldana y Carlos Lage eran terceros en la jerarquía comunista cubana.

Siempre ha sido así pero la gente no aprende. En el destino de los más obsecuentes vasallos de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y los hermanos Castro, siempre habrá un cuervo esperando. Para el caudillo totalitario, el primer sospechoso es su colaborador más cercano.

ALEXIS ORTIZ – El Político | alexisortiz@elpolitico.com | @alexisortiozb

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Más allá de nuestro entorno regional, compartimos un mundo complejo y convulso, en el que los pueblos se rebelan contra las injusticias -lo que vemos en Europa, en otras regiones del mundo y en el propio Estados Unidos con la población norteamericana lo demuestra-, las políticas imperialistas de saqueo, la concentración de la riqueza, la corrupción y el abuso del poder. Se trata de un fenómeno expresado particularmente en el Norte de África, el Medio Oriente, casi toda Europa y Norteamérica. Es expresión del colapso de despiadados modelos económicos neoliberales ya conocidos y repudiados en nuestra región. Es también un mundo en el que las grandes potencias violan el Derecho Internacional, ejercen su dominación mediante el uso de la fuerza y agreden a naciones soberanas al amparo de pretextos y manipulaciones..-El socialismo, cualesquiera que sean los errores que puedan cometer los hombres —y no habrá ninguna obra humana en que los hombres no cometan errores—, ES LO MÁS NOBLE, LO MÁS JUSTO Y LO MÁS DIGNO QUE SE PUEDA LLEVAR A CABO.-..VIVA CUBA DIGNA, LIBRE, SOLIDARIA Y SOBERANA.- VIVA LATINOAMERICA UNIDA.-

Posteado por Angel Fuentes Martillo a las 8:30 PM, 14 de abril 2012