Análisis Político

Juan Carlos Tafur

¿Secta liberal?

El liberalismo en el Perú no puede reducirse a criticar casi exclusivamente los despropósitos populistas. Ya suena a discurso viejo y facilista

Si, como se sabe, hay un grupo de ciudadanos pensando seriamente en conformar un Partido Liberal en el Perú, ya están empezando cojos. O mudos, mejor dicho. Porque no se les escucha pronunciarse sobre ninguno de los problemas vigentes.

Un partido se forja a partir de liderazgos ideológicos o personales y ello no se logra de la noche a la mañana. La historia de los partidos en nuestro país está asociada directamente a las universidades. Allí se formaron sus cuadros, que luego cuajaron como agrupaciones partidarias.

Eso, sin duda, ha cambiado. Hoy en día, un buen trabajo en las redes sociales genera mayor repercusión que un trabajo sostenido en las aulas universitarias. Quizás, en parte, la crisis de los partidos se origine en que no han sabido adecuarse a los nuevos tiempos y entender qué es “el pueblo” en el siglo XXI.

Pero ni siquiera en ese nivel se aprecia algo que pueda siquiera definirse como estrategia de “posicionamiento”. Y hay que tener en cuenta que cuatro años y pico es poquísimo tiempo para organizar un partido que pretenda tener posibilidades de incorporarse al proscenio existente. No basta con sumar figuras estelares a último momento para suplir un trabajo de años que, además, está obligado a realizarse a nivel nacional.

“Es que es un trabajo leninista clandestino el que hemos diseñado”, nos comenta uno de los partícipes del proyecto. La verdad es que más parece una estrategia propia de una secta ocultista. Y sobra decir cuál es nuestro pronóstico respecto del resultado al que va a conducir el modus operandi elegido.

Pero existe, además, en su seno una distorsión de origen. El liberalismo en el Perú no puede reducirse a criticar casi exclusivamente los despropósitos populistas. Ya suena a discurso viejo y facilista. ¿Por qué no se les escucha criticar con la intensidad que amerita los desmadres del capitalismo corporativo, el que ha generado la crisis de Europa, y previamente la de Estados Unidos? ¿Por qué no se lee que cuestionen con la misma acidez que utilizan para poner en entredicho normas estatistas, aquellas que brindan favores mercantilistas a diario a los grupos de poder?

Y peor aún, ¿es que solo tiene algo que decir el liberalismo en temas económicos? ¿Las críticas al desatinado manejo del problema del VRAE, por ejemplo, son patrimonio del fujimorismo o del periodismo independiente? Si los liberales peruanos quieren formar en serio un partido que sea visto como alternativo y moderno, tienen que despojarse del saco y la corbata, y ensuciarse los zapatos en el día a día de la política. Si no que formen su ONG o su club de amigos.

JUAN CARLOS TAFUR – Diario 16 (Perú) |@ElPoliticoWeb

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