Las primarias republicanas ya quedaron sentenciadas la semana pasada; la retirada ahora de Rick Santorum viene a confirmar ese fin de la contienda. Al final, no han sido ni lo largas, autodestructivas, irreconducibles y faltas de entusiasmo que muchas voces agoreras vaticinaban.
NO TAN LARGAS. Las primarias han quedado decididas a comienzos de abril, no en junio como se había llegado a temer. Probablemente aún pasarán varias semanas hasta que Romney supere el listón de delegados necesarios, pero eso es ya es solo cuestión de ir sumando. Las primarias se han resuelto justo en tres meses (del 3 de enero del caucus de Iowa al 3 de abril de las primarias de Wisconsin); no han sido necesarios los seis que contemplaban los peores escenarios. Desde luego no han sido las más cortas de la historia -lo venían a impedír las reglas establecidas esta vez por el Partido Republicano-, pero ni mucho menos las más largas.
NO TAN NEGATIVAS PARA ROMNEY. Pueden haber sido las primarias más sucias que Barbara Bush recuerda en su vida, pero a pesar de lo que han tenido de cainitas y negativas Romney sale de ellas con capacidad de recomponer su figura. La confrontación con Santorum ciertamente ha puesto de manifiesto su falta de atractivo para el sector más conservador del partido, pero el tener que disputar el voto más allá de lo que hubiera deseado le ha servido al candidato para calibrar la verdadera orientación de las bases y conocer las propias deficiencias. Se ha dado munición a los demócratas, pero asuntos como su riqueza personal o su falta de conexión con las clases populares iban igualmente a salir; al menos ha podido ensayar cómo responder a esos problemas.
NO TAN IRRECONDUCIBLES. La competencia con Santorum y Gingrich, ¿le ha llevado a Romney demasiado al extremo del espectro? En asuntos sociales, Romney ya comenzó su campaña con clara oposición al aborto y al matrimonio homosexual, y no ha entrado en la disputa sobre anticonceptivos. Sí deberá reconducir su posición en materia de inmigración, en la que de hecho ya ha comenzado a suavizar su rechazo a cualquier tipo de reconocimiento de inmigrantes ilegales. El ‘telesketch’ funciona.
NO TAN FALTAS DE ENTUSIASMO. En la mayor parte de los estados en los que ya han tenido lugar las primarias republicanas, la participación ha sido mayor que la registrada hace cuatro años. El incremento fue mayor en los estados donde más rivalidad presentaban Romney y Santorum: en Wisconsin el aumento fue del 93%; en Michigan, del 15%, y en Ohio del 13,5%. Mucho se ha dicho sobre el hecho de que Romney no levanta gran entusiasmo, pero se cuenta con que precisamente el sector conservador, que es el que menos pasión han mostrado por el candidato, será el que más se volcará en el intento de echar de la Casa Blanca a Obama, el gran unificador del Partido Republicano.
EMILI J. BLASCO – Capital América (blog) |@ejBlasco |@ElPoliticoWeb





