Nueve personas fueron detenidas y seis policías resultaron heridos en los prolongados incidentes que se registraron el lunes por la noche durante un homenaje al retirado y encarcelado ex coronel Miguel Krassnoff, uno de los más crueles represores de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
La policía reprimió con gases lacrimógenos a los manifestantes, que lanzaron piedras y se enfrentaron durante varias horas con los efectivos. Entre los heridos hubo una mujer que recibió el impacto en el estómago de una bomba de gas lacrimógeno mientras intentaba dialogar con algunos efectivos policiales.
Alrededor de un millar de manifestantes se concentraron frente al club Providencia para repudiar el acto convocado por el también ex coronel y ultraderechista alcalde de la comuna de igual nombre, Alberto Labbé, para homenajear a Krassnoff, quien permanece recluido en un cuartel militar condenado a 144 años de prisión por 23 delitos relacionados con violaciones a los derechos humanos.
Krassnoff, de origen ruso y cuyo padre y abuelo fueron condenados y ajusticiados en 1947 en la antigua URSS por formar parte de un grupo que luchó por Alemania durante la Segunda Guerra, fue uno de los agentes operativos y que dirigía las torturas en los cuarteles clandestinos de la policía secreta del ex dictador Pinochet.
El director del Servicio Médico Legal, el médico Patricio Bustos, reveló este martes en declaraciones a radio Cooperativa que Krassnoff fue uno de los dos agentes que en una de las peores cárceles secretas conocida como Villa Grimaldi lo sometió a torturas.
Al llegar al centro de detención, Bustos dijo que Marcelo Moren Brito y Miguel Krassnoff de inmediato lo empezaron a golpear en ambos oídos, lo que le ha dejado hasta hoy una lesión en el tímpano.
“Luego me condujeron a la torre, me desnudaron, colgaron de pies y manos y comenzaron con aplicaciones de electricidad y golpes de manos, pies y con diferentes objetos”, relató en Cooperativa.
“Querían saber todo lo relacionado con la resistencia, de la cual estoy orgulloso de haber participado”, señaló Bustos, agregando que “habían pocos torturadores que se identificaban” y entre ellos estaban Osvaldo Romo y Miguel Krassnoff. A juicios del director del SML, esto demuestra “la prepotencia y lo que ellos creían que iba a ser la impunidad eterna”.
Respecto de los defensores de Krassnoff, Bustos sostiene que “estas personas están convencidas que uno jamás haría las cosas que nos hicieron a nosotros”. Además, dijo haber sentido “indignación y mucha rabia” cuando se enteró del homenaje y más aún que éste fuera autorizado por el alcalde de Providencia Cristián Labbé.
El alcalde de Providencia, quien fue un estrecho colaborador de Pinochet y no asistió al homenaje al que convocó, protestó contra los incidentes y anunció querellas por los daños causados. Expresó su repudio por “estos actos de intolerancia y vandalismo”.
AP – EMOL |@ElPoliticoWeb





